-
Mi proveedor
Fecha: 07/06/2023, Categorías: Confesiones Autor: Maryrho, Fuente: CuentoRelatos
... me dio el paso en el elevador y me tomó del talle, sentí su mano amplia en mi, me agradó, me inquietó y pude notar, que él se dio cuenta, al llegar al carro me abrió la puerta y al pasar junto a él, me tomo y se abalanzó sobre mí con un ardiente beso, yo puse mis manos en su pecho rechazándolo, pero él con firmeza me sujetó más a él y... pude sentir su miembro, fuerte, tenso, duro como queriendo brotar de su pantalón, yo sentí humedecerme y abrí más mis labios aceptando su ardiente beso. Luego de forma suave y deliciosa susurro en mi oído, por favor no te vayas ahora, ya no tengo que explicarles más detalles y de cuál fue la dirección que tomamos ya en su carro abordó. Al entrar el inmediatamente a mis espaldas dijo: "Siempre quise saber cómo se sentiría rozar esas paradísimas nalgas que tienes, son preciosas". Ya sin recato alguno sentí esa vergota en mi, y se las empuje más hacia él, y vino la misma pregunta: ¿cómo la tendrá, cómo estará? En mi relato anterior, les confesé que me encanta mamar verga. Sin embargo, esta vez no me lo permitió, a menos de entrada, pues de plano me tiro sobre la cama y no esperando ni siquiera a desnudarme me vi sin mi tanguita, totalmente empinada hacia él, mamándome de prisa, suave, fuerte y muy rico mi hoyito, ...
... para ese momento le pedía que no se apartara, que me penetrara con su lengua, se veía que él ya había imaginado, deseado ese momento, pues no paraba de decírmelo: Mamacita estás tal cual te había imaginado, tienes unas Nalgas hermosísimas, que culo tan rico y parado lo tienes, está y sabe delicioso, y que hermoso lunar tienes. Con ello yo estaba súper mojada mi verijita pedía que no la olvidara, ella también deseaba ser mamada, quería ser chupada, pues debo confesarles que tengo mis labios vaginales exageradamente salidos, mucho muy carnosos y en ese momento ya muy mojados. Me cogió muy rico unas tres veces, yo ayudé a parársela con unas muy ricas mandas que le di, pero debo decirles que hubo un momento, que me encantó cómo me puso: El totalmente abierto de piernas y yo encima, me daba unos sentones fuertes y firmes, balanceándome con todas mis fuerzas, sobre esa muy ancha, venosa, palpitante y potente verga, que yo al bajar en cada sentó, él arremetía hacia arriba con gran potencia, eso motivaba que me preguntara: ¿cómo puede estar tan rica una verga así? Sintiéndola hasta adentro, llenándome toda mi profundidad... fue exquisito. Extenuados, descansamos y ya casi en el amanecer me pare sigilosa me vestí y me retiré en silencio. Fue riquísimo.