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Maduro muy dotado: Segundo encuentro
Fecha: 11/06/2023, Categorías: Gays Autor: Qurioson, Fuente: CuentoRelatos
... gracioso era que justo enfrente en otro balcón había una reunión familiar, con mucha gente riendo y bailando, pero que nunca vieron ni imaginaron que frente a ellos, cruzando la calle, había dos hombres teniendo sexo, pero esa es otra historia que contaré más adelante. Obviamente me desnude en segundos, mientras no dejaba de mirar esa pija divina, hermosa, enorme, que me tenía fascinado, nos acostamos en las colchonetas que estaban una junto a la otra y nos comenzamos a besar, de inmediato los dos buscamos con nuestras manos las partes que más nos atraían, el acaricio dulcemente mi cola y yo agarré esa belleza que colgaba entre sus piernas, enseguida él se colocó encima mío, con su pija entrando en mi boca de a poco hasta ahogarme y del otro extremo, levantó mis piernas flexionadas, llegó con su lengua a mi ano, que quedó expuesto y bien abierto, justo para que me diera la mejor chupada de culo que jamás me habían dado, gracias a que era bastante más alto que yo, no tuvimos problema en hacer un 69 como macho y hembra. Sentí que su lengua lamiendo mi ano me transportaba al cielo, mientras yo no dejaba de succionar su enorme, gruesa y fibrosa pija, que me daba tanto gusto tener en mi boca, ambos no podíamos ocultar el placer que sentimos y gemíamos enloquecidos, dejándonos llevar por nuestros más bajos instintos. Juan estaba pronto a eyacular en mi garganta, pero se detuvo abruptamente, me quitó mi juguete de la boca y dijo: -no, no quiero acabar todavía, quiero ...
... hacerte esa cola antes, quiero estar adentro de ese culito apretado y ver como gozas mi verga. Yo estaba jadeando, caliente como nunca, con mi culito abierto y todo mojado con su saliva, que pedía a gritos tener su hermoso pedazo bien adentro mío. Me preguntó si quería que me vuelva a dilatar con el especulo vaginal y le dije que no, que quería sentir esa pija como debía ser, yo estaba tan caliente y tan mojada mi cola que no dude en querer recibir esa hermosura naturalmente. Entonces se dispuso a penetrarme, solo le rogué que lo haga con mucho cuidado, el conocía bien lo que calzaba, y el poder de daño que podía provocar esa verga descomunal en mi culito. -si putito, te voy a cuidar mucho, quiero hacerte feliz, no quiero lastimarte, ese culito va a ser mío muchas veces y quiero que lo disfrutes. Sus palabras terminaron de derretirme e hicieron que me entregue totalmente, una vez más antes de poseerme, elevo mis piernas y lamio mi agujerito, si algo me faltaba para entregarme, lo acababa de hacer, me enloqueció de nuevo con su lengua unos minutos hasta que me volvió a poner las piernas sobre sus hombros, acomodo su glande en mi hoyo y comenzó a empujar muy lentamente, grité, le pedí por Dios, y muy de a poco sentí como esa verga inmensa se deslizaba entrando en mi culo, lo miré a los ojos, me mordí los labios, me miró, me sonrió y segundos después me dijo: -ya la tenés toda adentro mi amor, sos todo mío nene, la tenés hasta los huevos. Al escucharlo hablarme así ...