1. Mi madre me coge en las vacaciones


    Fecha: 13/06/2023, Categorías: Incesto Autor: MiguelFederico, Fuente: CuentoRelatos

    ... primero. Mientras esperábamos los tragos, fui al baño de mi cabaña. Estaba por salir cuando golpearon la puerta. Abrí y era ella con los dos tragos. Sin dejarme decir nada, entro a mi cabaña. Puso los tragos sobre una mesa y se puso de rodillas frente a mí. Me quitó la malla y respiró hondo, y comenzó a chupar mi pija. Vi que bajaba su mano y se acariciaba por su vagina corriendo la malla.
    
    Le baje los breteles y la parte superior de su malla, ella ayudaba con sus brazos. Sus pechos, redondos y firmes, sin una cirugía lucían un esplendor casi juvenil. Ella gozaba, por sus palabras por primera vez en años.
    
    La hice poner de pie, y la recosté en la cama. Levanté sus piernas, y comencé a chupar su clítoris, mis dedos buscaban su punto G, entrando y saliendo. Su respiración se entrecortaba, gemía y suspiraba. Pude sentir claramente un fuerte orgasmo. Sorprendiéndola, llevé mi lengua a su ano, jugaba con él, lo apretaba con mi lengua y lo soltaba. Cada movimiento era un gemido. Cuando fui a meter un dedo, ella me dijo:
    
    “No, nunca…”
    
    No intenté seguir, la respeté. Volví a su concha y le saqué otro orgasmo. Fui a besar sus pechos y pezones, y lentamente fui acercando mi verga a su concha. La fui penetrando lentamente, dejando que disfrute ese momento y no sufra dolor. Al paso se iba abriendo dejándole paso. Ella gemía y suspiraba. Mis movimientos se aceleraron, ella movía su cadera acompasadamente para seguir mis movimientos, usaba sus músculos para apretar mi verga y ...
    ... soltarla. Que claro que sabía perfectamente como buscar el placer propio y el de su pareja.
    
    Llegó a un orgasmo y me pidió subirse a mí. Se puso de espaldas a mí, tomó mi verga y la introdujo en su concha. Movía su cadera en círculos, de adelante hacia atrás, buscaba sentirse llena, pequeños orgasmos hacían que se pellizque los pechos. Cambió la forma de moverse, ahora subía y bajaba.
    
    Se volteó a mirarme, y se mordió los labios. Extendió su mano y tomo la mía. Se llevó los dedos a la boca y los chupó uno por uno mientras me miraba y subía y bajaba. Tomo el índice, y lo condujo a su ano. Se quedó quieta y ella lo fue introduciendo lentamente, hasta enterrarlo por completo. Nuevamente comenzó a moverse, dejando quieto mi dedo. Ella misma se penetraba con mi verga y mi dedo. Al rato lo sacó y volvió a chupar los dedos. Cuando los humedeció bien, tomó dos, y realizó el mismo procedimiento. Soltó mi mano y se movía gozando con todo.
    
    Sin pensarlo, golpee sus cachetes con mi mano. Ella saltó y gimió con todo y sus movimientos se aceleraron, le di otro, y tuvo el mismo efecto. Llegó a otro orgasmo y se bajó. Como hiciera yo con ella, me levantó las piernas y me chupaba la verga. Con una mano me masturbaba muy lento, y besaba mis pelotas, su lengua fue bajando lentamente hacia mi ano. Eso generaba una electricidad tremenda, mojó bien mi ano e introdujo un dedo.
    
    Nunca ninguna mujer y mucho menos un hombre había ni siquiera hacerlo, y fue tan rápido que cuando quise reaccionar ya ...