-
Desvirgando a un casado (Parte 3)
Fecha: 16/06/2023, Categorías: Gays Autor: Hombrecaliente, Fuente: CuentoRelatos
... tantos días, mientras mis manos seguían recorriéndolo. Él se abalanzó sobre mí, recostándome en la cama sin sacar su pija de mi boca, empezando a moverse como haciendo flexiones sobre mi cuerpo. Me cogía la boca hasta atragantarme. Se dio vuelta y me chupo la pija también, enganchados en un 69 brutal. Nos comimos todo. Cuando estábamos en la cima de nuestra calentura, me puso en cuatro y me pego una culeada hermosa, con toda la fuerza como lo hace siempre. Sentí otra vez, sus brazos y sus manos apretándome, sus labios recorriéndome mientras su hermoso pedazo hacia latir mi orto. "¡Que rico papi! ¡Así mi macho! ¡Papito, después me toca a mí, te quiero tener así también!" - "Si mi amor, vamos a hacer de todo, estamos solos y vamos a entregarnos el uno al otro!!! Entre ese diálogo caliente, acabamos casi a la vez. Me desmayé sobre la cama y él sobre mi cuerpo, quedamos unidos por un rato y seguimos acariciándonos. Preparé la cena y la compartimos, después de una ducha pero sin vestirnos, los dos sentados a la mesa pero totalmente en bolas, tomaditos de la mano, besándonos entre bocado y bocado, nuestro deseo no disminuía. Cuando llegó la hora del postre, le dije que había una sorpresa... comimos durazno con crema que compré deliberadamente en el súper. Mientras disfrutaba su postre, yo me dispuse a comer el que había guardado para mí. Me arrodille a su lado y tomando la crema la unté en su pija, Comencé a chuparla suavemente, pasando mi lengua y hacerlo gozar todo lo ...
... que pudiera... Reía por la ocurrencia pero me contó que estaba entre sus fantasías y que le encantaba que pudiéramos estar dándonos esos gustos, juntos sin inhibiciones sin miedos. En agradecimiento por la comida y fundamentalmente por el postre compartido, se ofreció a lavar los platos, se puso un delantal que había en la cabaña pero seguía en bolas debajo, por lo que me ofrecía su culo peludito a la vista mientras yo permanecía sentado a la mesa. Volví a mis andanzas y sin que lo notara me acerque arrodillándome detrás de él y comencé a besar sus piernas hasta llegar al orto y meterme en su raya para jugar con mi boca. Se excitó y dejo por ratos de lavar, me decía que así no podía, reíamos juntos... lo acompañe mientras terminaba su tarea con mis caricias y lamidas, Después, sin que se diera vuelta, lo tomé de la cintura y lo lleve hasta la mesa, subí un pie suyo a una silla y lo recliné sobre la mesa, En esa posición habían quedado a mi merced, su culo y su pìja que estaba tirada hacia atrás sobre la mesa, totalmente abierto por la pierna subida a la silla y haciendo apenas pie en el piso. Me lo comí con todas mis ganas, que hermoso espectáculo su hoyo, su entrepierna, su pija, sus huevos. Todo lamí, bese y acaricie con mis labios y mi lengua a más no poder. Sentía su excitación, sus gemidos, me decía que lo volvía loco. Yo no podía dejar de pensar en lo increíble de tenerlo así y fui por más, Me paré detrás de él y apoye mi pija en su orto, fui entrando despacito y ...