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Con mi cuñada la mayor (Parte II)
Fecha: 16/06/2023, Categorías: Incesto Autor: JUANFRANK, Fuente: CuentoRelatos
... más caliente, pidiendo que la penetrara, diciéndome como loca “cógeme ya, estoy que exploto, ya métemela” mientras sentía como mi verga entraba en su boca y pegaba en su garganta, hasta que le dije “Zandra me encantas, cada vez que hacemos el amor, me gustas más como lo haces, uff, deja cogerte”. Así que la puse boca arriba sobre el escritorio, abriéndole sus piernas para que me dejara abierta completamente su puchita, a lo cual yo con los dedos de mi mano derecha, le dada unos pequeños golpecitos, haciendo que su cuerpo se excitara al máximo, y sus fluidos empezaran a salir más y más, hasta que sentí como empezó a venirse, sus líquidos salían como si fueran de un agujero de una manguera, mojando todo el escritorio, ella solamente exclamaba “augg, ayyy, mmm, uff, que rico”, así que yo con la calentura que me cargaba, puse mi boca y los probé, me gustaba su olor y sabor. Tomé su pierna izquierda y la puse sobre mi hombro derecho y acomodé mi falo a la entrada de su vagina y de inmediato empecé a meterlo, pero de repente sentía que sus líquidos hacían presión para sacar mi verga, así que en un arranque de calentura, la presione con mis manos y empecé a darle verga constante y rápidamente, pareciendo el entrar y salir como una bomba para echar aire de una bicicleta, ella ya estaba excitadísima y me dijo “Paco dámela más, dame más rápido, me encanta como lo haces, agg, mmm,”, así estaríamos unos 10 minutos y era tanto el líquido que salía de su rica panocha, que yo con ...
... unos kleneex limpiaba mi verga, porque con tanta humedad no me dejaba sentir la fricción con sus paredes vaginales. Posteriormente la baje del escritorio y la puse frente al mismo dándome la espalda, le pedí que subiera una de piernas al escritorio para tener abierta su rica almeja, ya en esa posición, yo detrás de ella acomodé mi falo y empecé a penetrarla, sentía como toda mi verga entraba hasta topar con su cuello del útero o cérvix, sentía mucha fricción, quería destapar ese otro hoyo, así estuvimos un buen rato, ella gemía al por mayor, yo sentía lo excitada que se encontraba, pujaba, gritaba y me pedía que la siguiera penetrando, me gustaba oírla como suplicaba y gemía, pidiendo a veces que siguiera otras que parara, lo cual hacía que me pusiera súper caliente, ya para ese entonces nuestros cuerpos estaban llenos de sudor, su quejidos provocaban en mi un deseo de seguirla poseyendo y penetrarla con mayor fuerza y rigor, lo cual hizo que casi sintiera que me corría, así que le dije “Cuñadita, me voy a ir dentro, uff, augg”, sintiendo como mi semen entraba disparado a esta rica almeja, y se mezclaba con sus líquidos vaginales, acabando dentro de ella, la cual seguía gimiendo y diciendo expresiones a veces que no se comprendían, solo pujaba y pedía más “mmm, agg, uff, ayy, que rico”, ya para ese entonces serían las 10 de la mañana, así que nos abrazamos y estuvimos un buen rato besándonos, para posteriormente vestirnos. Ya en la plática ella me dice que tenía alrededor ...