1. Soy tu mascota (Parte 1)


    Fecha: 17/06/2023, Categorías: Gays Autor: jess barber, Fuente: CuentoRelatos

    ... de eso, decidí abrirme una cuenta de internet para que el mundo me vea, vea cada centímetro de mí, y que me deseen tanto como yo a ellos.
    
    Desde que me abrí la cuenta, cada noche platico con un hombre diferente, algunos igual de jóvenes que yo, otros que tienen el triple de mi edad. Ellos solo se toman una mala foto de su pene, yo me convierto en contorsionista para que se puedan “venir”, disfruto que lo disfruten, me encanta algo que comienza con un “hola”, en cinco minutos, termine con dos cuerpos desnudos.
    
    Así fue, noche tras noche por un mes, hasta que conocí a alguien tan perfecto que no creí que fuese real, por lo menos, al principio.
    
    Por una semana estuvimos chateando, enviándonos un par de fotos, no solo hablaba conmigo ara masturbarse, a veces me contaba su día y me preguntaba por el mío, era una persona súper dulce, pero un diablo cuando se trataba de quitarnos la ropa, y eso me encantaba.
    
    Como regla, yo no mostraba mi rostro y ellos hacían lo mismo, pero Hyun y yo, confiábamos lo suficiente para hacer un video llamada.
    
    Video llamada
    
    Estaba acostado, traía algo de ropa interior que no correspondía a mi ...
    ... sexo, por lo que debajo era muy revelador y arriba ocultaba algo que no existía. Tenía algo de brillo rosado en mis labios y estaba listo para ver a Hyun.
    
    Acepté una llamada en mi laptop, mi mundo tembló, Hyun era un dios de pies a cabeza, no podía creer como alguien, como él, podía estar con alguien tan insípido como yo. Estuvimos 20 minutos solo sonriéndonos por la cámara, fue lo suficiente para terminar de enamórame.
    
    Lo único que me cubría era un suéter, cuando el momento llegó, me deshice de él, mientras Hyun, desabotonaba su pantalón y me convertía en un sumiso solo con su mirada.
    
    Entonces, bebé ¿por dónde comenzamos? – dijo con un perfecto español, pero con un acento torpe, lo que lo hacía más excitante.
    
    Comencé con un par de dedos en mi boca, eso parecía gustarle, lo hice hasta que la saliva sobrara, el no dejaba de mirarme, su pene comenzaba a ponerse más duro cada vez, igual que el mío, me coloque en una posición algo incómoda para satisfacer a mi amo; levanté mis piernas y las crucé detrás de mi cabeza.
    
    Cierra esa apretada entrada y guárdala hasta que estés aquí.
    
    Fin (de la primera parte ¿quieres más?) 
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