-
Mi madre me coge en las vacaciones (4)
Fecha: 21/06/2023, Categorías: Incesto Autor: MikeFed, Fuente: CuentoRelatos
... eras una mojigata. Y ahora…” dije. “Ahora soy muy puta, tu puta.” Dijo Claudia. Me puse detrás de ella, la empujé sobre Lia, y sin piedad le metí la pija en el culo. Ella trató de gritar, pero no pudo por el consolador en la boca. Como podía gemía y trataba de respirar profundo. Los orgasmos se sucedían. “Como goza esta perra, voy a acabar con Uds. por favor.” Dijo Lia. Y Susana se sumó a Lia. Cuando acabé en ella, me siguió con otro terrible orgasmo. Cuando pudo, se salió del consolador, y me limpió la pija. Cuando terminó, tomé la correa, y sin sacarle las esposas, la llevé a nuestro cuarto. Se acostó así y se quedó dormida. Me despertó sentir como me chupaba la pija. Al abrir los ojos, ella, con las manos esposadas, me chupaba sin parar. “Buen día Tim, mi amor. Gracias por tanto placer anoche. Permitime darte placer esta mañana.” Y siguió chupando. Cuando Lia trajo el desayuno, Claudia seguía chupando. “Buen día Sr. Tim, veo que la Srta. Puta, ha aprendido. Me alegro mucho” Cuando acabé en su boca, le quité las esposas y desayunamos. “Tim, me hiciste llegar a niveles de placer impensados, y me hiciste hacer cosas que nunca imaginé. Prometeme que me vas a coger así cuando volvamos, me encanta, y sentir que me podes hacer cualquier cosa y yo feliz.” “Bueno, entonces así será.” Pasamos todo el día en la playa, y al cenar, Lia nos dice: “Para esta noche, tengo preparado si desean un nuevo servicio. Le prometo a la Sra. Susana, que quedará ...
... encantada.” “Guau, si claro. Te esperamos Lia.” Dijo Susana. Con Clau nos quedamos tomando un trago, y Susana se fue a su cabaña. Vimos que Lia iba para la cabaña y esperamos un poco para ir. Cuando llegamos a la cabaña, vimos que Su estaba con los ojos vendados, arrodillada. Una mujer muy joven, con lindos rasgos, aún vestida, le chupaba los pechos. A su lado, un hombre con una pija descomunal, se masturbaba. Le acercó la pija a Susana, y ella abrió la boca a más no poder. Se sacó la venda y comenzó a chupar desesperada. Apretaba la cabeza de la mujer contra sus pechos. La miré a Clau y se mordía los labios. La pija del hombre excedía los 23 cm de largo y unos 7 de circunferencia. Susana no sabía cómo hacer para que le entre toda esa pija en la boca. La mujer se quitó la camisola que llevaba y dos tremendos pechos quedaron al descubierto. Ahí me di cuenta que era un transexual, aunque ni Su ni Clau se habían dado cuenta de tan femenina que era. “Sacate la ropa.” Le ordené a Clau, que obedeció de inmediato. Tomé la venda y la puse en sus ojos. Toqué su concha y estaba empapada. El hombre acostó boca abajo a Susana, y la penetró sin piedad por la concha. Dio un grito, pero enseguida comenzó a gemir. Yo le indiqué a la mujer que se quite el resto de la ropa y como sospechaba, apareció un pene de buen tamaño, casi como el mío. Le indiqué que lo acerque a Clau, que lo empezó a chupar. Susana gozaba como loca, “Si, es hermosa esta pija, una locura. Me parte, pero ...