1. ¡Toda, la quiero toda dentro de mi culo!


    Fecha: 25/06/2023, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos

    ... echara, lo echara y lo volvió a recuperar a lamida limpia, después de decirle Álvaro:
    
    -Si gustas...
    
    Ya se estaba vistiendo Álvaro cuando le sonó el teléfono móvil. Lo cogió y vio que era su madre.
    
    -Dime, Eva.
    
    -¿Mañana estás libre?
    
    -Pon el lugar y la hora.
    
    Eran las cuatro de la tarde, Eva estaba en la habitación de un hotel. Su nerviosismo trataba de calmarlo caminando de un lado al otro de la habitación y echando tragos de jerez. Cuando llamaron a la puerta se arregló el cabello y fue a abrir. En la puerta estaba una joven mulata de unos diecinueve años, de su misma estatura, de ojos color avellana, de cabello negro y largo que recogía en dos trenzas. Tenía sus labios gruesos pintados de rosa... Era bella a rabiar. Le preguntó:
    
    -¿Qué quieres?
    
    La muchacha se metió dentro de la habitación, cerró la puerta y le respondió.
    
    -A ti.
    
    Eva no salía de su asombro.
    
    -Creo que te equivocaste de habitación.
    
    La muchacha la agarró por la cintura y le preguntó:
    
    -¿No te llamas Eva?
    
    Eva sin hacer nada para quitársela de encima, le respondió:
    
    -Sí, ese es mi nombre.
    
    -¿No estás esperando por Álvaro?
    
    -¿Y tú cómo sabes eso?
    
    Le quiso dar un beso en los labios, Eva le hizo la cobra.
    
    -Me dijo que intentara iniciarme contigo.
    
    -¡¿Qué?!
    
    Le echó las manos a las tetas, Eva seguía sin separarse de ella. Magreándole las tetas, le dijo:
    
    -Que intentase que mi primera vez como puta fuese contigo.
    
    -¡Será cabrón! A mí no me gustan las ...
    ... mujeres.
    
    Mentía, desde muy joven tenía la fantasía de follar con otra mujer, pero cómo es obvio Lucía no lo sabía.
    
    -Eso me dijo.
    
    Lucía volvió a buscar sus labios, pero Eva le volvió a apartar la boca. Luego mientras dejaba que le magreara las tetas, le preguntó:
    
    -¿Y qué haces aquí si lo sabías?
    
    Le cogió las manos, se las llevó a sus tetas, le echó una mano al coño, y después le dijo:
    
    -Es un reto, si te seduzco, sé que valgo para puta, si no lo hago tendré que darle la razón a Álvaro.
    
    De nuevo quiso besarla, y de nuevo le hizo la cobra, pero tampoco hacía nada más para que desistiese en su empeño de besarla, ni siquiera retirar las manos de las tetas de Lucía.
    
    -Si te dejo la puta sería yo, morena.
    
    -Lucía, mi nombre es Lucía.
    
    Lucía le echó las manos al culo, la apretó contra ella, y le plantó el primer beso. Los labios de Eva temblaron sobre los de Lucía al sentir la lengua entre ellos y su cuerpo se estremeció cómo una adolescente en su primer beso.
    
    -Bella cómo eres... ¿Por qué quieres ser puta, Lucia?
    
    -Para no ser una mantenida.
    
    -Ha miles de trabajos. ¿Por qué el de puta?
    
    -Para poder saborear coñitos cómo el tuyo. ¿A qué te sabe?
    
    Eva no le contestó, se separó de ella, fue hasta la mesita de noche, y a morro echó un trago de jerez. Lucía le quitó la botella de la mano, puso la botella en los labios, y con el jerez en la boca la volvió a besar. Eva abrió la boca y el jerez y la lengua entraron en ella. Al acabar de besarla le dijo ...
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