1. Cuatro zorras para cuatro hermanos


    Fecha: 02/07/2023, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos

    Jaqueline, una veinteañera morena, con media melena de cabello negro, ojos oscuros y con todo muy bien puesto, o sea un bomboncito, había empezado a trabajar la semana anterior en el club Arco Iris sirviendo copas. La acompañaban tres bomboncitos más, Lorena, Begoña y Andrea. Lorena tenía la piel del color del ébano y el cabello corto y rizado, Begoña tenía el cabello rubio y los ojos azules y Andrea tenía el cabello marrón y los ojos color avellana.
    
    Las cuatro tenían cuerpos de modelos y las cuatro vestían escandalosamente sexy, con escotes de infarto y minifaldas muy cortitas. Las clientes del club, las lesbianas, los trans, los bisexuales, los hetero y los raritos se volvían locos por ellas. Begoña, Lorena y Andrea, al acabar de trabajar en el club vendían sus cuerpos, Jaqueline aún no se había estrenado. Aquella noche se iba a estrenar.
    
    Los cuatro bombones vestían trajes de noche negros y zapatos de tacón alto de aguja del mismo color y llevaban gargantillas, pulseras y relojes de oro. Estaban en el comedor de la suite de un lujoso hotel tomando unos canapés y bebiendo champán. Al ver Lorena el nerviosismo de Jaqueline, le dijo:
    
    -Si no te tranquilizas te vas a correr y vas a dar la Nota.
    
    -¿Por qué?
    
    -Porque las putas no nos corremos con los clientes. Hacemos que se corran... Eso es de primero de puta. ¿Te quedó claro?
    
    -Sí, muy claro.
    
    La suite tenía un comedor, dos camas grandes con una mesita y una lámpara en medio de ellas, enfrente un escritorio, ...
    ... unos aseos, alfombra en el piso, un espejo en el techo... Y una sala con una mesa camilla y un sillón de cuatro plazas.
    
    Si Jaqueline estaba nerviosa aún se puso más al ver a los clientes, eran cuatro hermanos cincuentones, Simón, Carlos, Santiago y Juan. Los tres eran altos, morenos, tenían el pelo cano, venían trajeados y eran bien parecidos. Al entrar en la suite se sentaron en el sofá de cuatro plazas. Las muchachas fueron junto a ellos. Simón, con un maletín en el regazo fue al grano y les dijo a las muchachas:
    
    -Daros el lote.
    
    Lorena, la diosa de ébano, a espaldas de Jaqueline, la cogió por la cintura, Begoña la besó en el cuello y Andrea la besó en la boca. Lorena le bajó la cremallera del vestido y este cayó sobre la alfombra. Jaqueline quedó cubierta con una lencería fina de color negro y con sus joyas. El sujetador fue lo siguiente que cayó sobre la alfombra. Unas grandes tetas con areolas marrones y gordos pezones quedaron al descubierto. Begoña, a su izquierda, y Andrea, a su derecha, le cogieron las tetas con una mano, y magreándolas se las mamaron. Lorena le bajó las bragas y su coño quedó al aire.
    
    Los cuatro hermanos tenían bultos en los pantalones que antes no estaban. Jaqueline vio los cuatro bultos y se puso mala. Su coño comenzó a latir. Lorena se puso en cuclillas, le abrió las nalgas con las manos y le lamió el ojete. Begoña se agachó le abrió el coño mojado con dos dedos y se lo lamió. Después le metió la lengua dentro. Sintió cómo se le abría y ...
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