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La sobrina nieta inglesa
Fecha: 10/07/2023, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos
A un viejo amigo mío le regalara una sobrina nieta de su mujer una vídeo cámara Panasonic Hc - V 180. El viejo grababa todo lo que se movía. Iba por la casa cómo un cuervo de día y cómo un murciélago de noche, y de noche, a la una de la madrugada... Lo seguiré contando en primera persona. A la una de la madrugada fui a la nevera video cámara en mano y grabé lo que había en su interior antes de coger una Heineken. La verdad es que llevaba conmigo la vídeo cámara hasta a mear. Al acabar la cerveza y de vuelta a mi habitación (mi vieja dormía en otra cama porque decía que yo roncaba), vi que la puerta de la sobrina nieta de mi mujer estaba entreabierta y que tenía la luz encendida. Asomé la cabeza y vi en la pantalla del ordenador que en otro ordenador un tipo masturbaba su polla y al otro lado de la pantalla mirando cómo se masturbaba, una chica se hacía un dedo. Mejor dicho, se veía la mano, la polla, el pecho y el vientre del tipo y el cuerpo de la chica. Samantha, la sobrina nieta de mi esposa (había venido quince días de vacaciones) estaba con las piernas abiertas y los pies encima de la mesa donde estaba el ordenador y en su cabeza tenía puestos unos cascos. Su cabello rubio caía en cascada por detrás de la silla giratoria. Vi cómo movía el hombro derecho. Era obvio lo que estaba haciendo. La habitación estaba tan silenciosa cómo un cementerio, y digo cementerio porque se me levantó el muerto. El tipo que se la estaba pelando se corrió sobre una mesa con la parte ...
... de arriba de cristal... Luego apareció otra polla y otra... Grabé y meneé la polla, pero no me iba a dar tiempo a correrme, Samantha, se me adelantó... Cuando la chica del video se corrió, Samantha, comenzó a gemir, sus gemidos fueron subiendo de tono progresivamente y al final oí cómo decía: -I´m cuming, John, I´m cuming. I cum! (Me voy a correr, Juan, me voy a correr. Me corro) John, pensé que sería su novio o un amigo, fuera quien fuera, se hiciera el dedo pensando en él. Me fui sin hacer ruido. Me metí en la cama de mi mujer, le bajé las bragas. Se despertó y me dijo: -¡Tira para tu cama! Al sentir mi polla tiesa entre sus piernas, cambió de idea. -¡Qué dura! Encendí la luz y me puse a follar y a grabar. Ella ni se enteró de que estaba grabando cómo se la metía... La follé hasta que se corrió. Me corrí dentro de su coño y después volví a mi habitación. A la mañana siguiente, Samantha, que era una joven preciosa, rubia de ojos azules, alta, ni gorda ni flaca, con tetas medianas, buen culo y buenas piernas, estaba en la cocina untando mantequilla en una tostada. Al verme con la vídeo cámara, me dijo: -Good mornig to you and to you friend (Buenos días para ti y para tu amiga.) -Good morning. Mi esposa, que ya se iba a trabajar, dijo: -Para mí ya son tardes. Se fue y nos dejó solos. Samantha, que tenía una eterna sonrisa en los labios, ya estaba vestida para ir a Santiago. Vestía una chaqueta gris, blusa blanca, falda gris que le daba por ...