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¡Fóllame por el culo!
Fecha: 13/07/2023, Categorías: Confesiones Autor: neniiiiitap, Fuente: CuentoRelatos
... follándome sin parar. Estaba como poseído hasta que me corrí en un orgasmo intenso, tanto que me fui hacia adelante y casi me doy contra el cabecero de la cama. -¿Te gustó nena? Tengo más polla para ti... Ya probamos tu boquita, tu coño y ahora hay que abrir ese culito que tienes, sí? -Si. -Sí? Quieres?? -Si... estoy muy cachonda, hoy quiero, quiero que me folles que me hagas lo que quieras... Y sus palabras lo encendieron más todavía. Como me dolían las rodillas me dejó poner boca abajo en la cama. Con las piernas bien abiertas, metió su polla en mi coño pero sin follar, solo la dejó dentro. Con un lubricante helado -porque estaba muy frío- y especial para sexo anal, comenzó a untar mi culo y su dedo. Lo fue introduciendo poco a poco a mí y la verdad, no sentí dolor. La mezcla de sentir su polla en mi coño y aquel dedo frío en mi culo me gustaba y así se lo hice saber para que lo fuera moviendo. Su dedo entraba y salía de mi trasero con facilidad, lo que le animó a los pocos minutos a meter otro. Esta vez sí note un poco de dolor, de quemazón, pero quería aguantar, quería hacerlo, así que con más lubricante y paciencia mi culo comenzó a ser follado por los dedos de mi novio. -¿Te gusta? Tener mis dedos en tu culo? -Si... -Lo sé, noto tu coño húmedo en mí, y ni siquiera te estoy follando... pero voy a empezar ahora... Si me lo pides... -Qué? -Dímelo... Pídelo... -Fóllame... -El qué, nena? -Fóllame por el culo... -Tus deseos son ...
... órdenes para mí... David sacó su polla de mi coño hinchado. Al instante la eché de menos. Y lo mismo con los dedos dentro de mi culito. Escuché que abría de nuevo el lubricante y supuse que se estaba untando la polla para darme por detrás. En seguida noté su glande en la entrada de mi culo. Entró sin dificultad, pero solo eso, me quemaba. -Te lo voy a hacer despacito, nena, pero te lo voy a hacer y te voy a dar por culo, vale? Y metió un poco más su polla. Estiró los brazos para tocarme las tetas, para apretarlas y me besó el cuello, mi punto débil. Cada vez que me acostumbraba a cada centímetro, metía un poco más, poco a poco, y la sensación de ir siendo llenada por él me gustaba, me excitaba porque no sabía cuánto iba a tardar en darme más y mi culo se acostumbró. Dejó de arder y quiso buscarlo, quiso sentir su polla. Y la metió poco a poco hasta tenerla toda, pero no me follaba. Yo quería ver cómo lo sentía porque hoy sí me estaba gustando pero estaba quieto... -Qué haces? -Nada, qué quieres que haga? -Que me folles!? -Que te folle qué? Dónde? Que me folles el culo!! -Eso era lo que quería escuchar putita... Te voy a dar pero bien... Y comenzó a bombear por detrás. Joder! Me estaba gustando!! La sensación de dolor y placer era increíble y la actitud de él dominando la situación era tan morbosa que estaba a mil... pero él también... -Joder nena... mi polla entra y sale de tu culo... Es tan rico y estrecho! Dios! No puedo parar, no puedo, quiero ...