1. Masajes en los gemelos, hasta la colita. y después....


    Fecha: 14/07/2023, Categorías: Confesiones Autor: niebla, Fuente: RelatosEróticos

    Masajes en los gemelos, hasta la colita.
    
    Normalmente, si bien tengo mis rollos, no me presto, y estas cosas no las veo porque me parecen antinaturales,
    
    pero para sorpresa mía, siempre existen primeras veces,
    
    con el correr de los días, y todo tipo de estímulos, ya Ivana, había empezado a despertar, y al menos abría los ojos.
    
    Siempre supe que algo que me agradaba de mi hija me atraía, pero nunca lo mire cómo debía, porque era eso precisamente, era mi hija, bueno, hijastra, pero uno las quiere como propias.
    
    Puedo decir que todo empezó una tarde de sábado, ese día yo había
    
    preparado una sesión de masajes para Lorena,
    
    Porque ella más allá de que sea una reventada, labura mucho, pero vuelvo a lo mío. Antes de que se retire una de las enfermeras, Jennifer, que además está para una lucha libre y en el barro. Está muy rica la pendeja, va, pendeja tiene 27 años, pero parece una adolescente.
    
    Decía, llevaron a Ivana al living, les pedí que la recuesten en el sofá del comedor,
    
    mejor dicho de la sala de estar. Y bueno, cuando llegue con aceititos y esponjas, para darle unos mimos a mi pequeña,
    
    la quede mirando, tenía el short, corrido, y se le veían perfectamente los glúteos. Pero trate de no darle importancia. Y me acerque
    
    la rocíe con los aceites, e inicié un sesión de masajes,
    
    y a medida que le frotaba los gemelos, o las pantorrillas ella gemía, o emitía sonidos, que se diluían mientras dejaba de acariciar zonas altas, pero me tenté, y subí, subí, ...
    ... subí con ambas manos y estruje ambos glúteos, y escucho de ella siiiii papa sisiiiiii.
    
    Le baje el shorts, y acaricie en forma de cirulo sus glúteos, y caderas, y luego volví a sus glúteos, y baje por su rajita, para con mi dedo, mi yema recorrer todo su canal. Para hacerla estremecer a mi hijastra, con la naturalidad de los amantes.
    
    Y mi dedo subía y bajaba, subía apretaba, presionaba, y volvía a bajar.
    
    Y le baje la bombachita, ya estaba súper jugado, pero la calentura y los gemidos de ella, eran únicos. En ese momento sonó el teléfono, y me fui a conversar a la cocina. Y escuchaba a la niña reir, y gemir, ¿gemir? Justo colgué el teléfono y tranquilamente me dirigí al lugar adonde ella estaba
    
    Y mi sorpresa fue absoluta, Mateo estaba con ella, con su enorme lengua de
    
    Gran Danés,
    
    deglutiéndole la rajita, y hacia lo mismo que yo, pero con otro humor, se bebía todos los juguitos que salían perfumados por aceites y flujos naturales y me quede mirándolos UNOS SEGUNDOS
    
    QUE PARECIERN MINUTOS Y HORAS, de repente me vi en el reflejo de la pantalla del televisor, que me estaba masajeando la verga, eso me excitaba.
    
    Me acerqué y mi perro se asustó y quiso salir, lo tome del lomo, y le palmee para que se relaje, lo mire, y quizás entendió que eso estaba bien, bueno para el seguro, y curiosamente para mí también…
    
    Y la tome de sus caderas y la gire a Ivana, y ella estaba feliz, con sus ojos abiertos, le abrí sus muslos, lo más amplio de sus piernas, y eso Mateo
    
    lo ...
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