1. Reencarnación.


    Fecha: 14/07/2023, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... abrazos.
    
    Al sonar el despertador me levanto a mirar el panorama. Pese a un primer intento de ir al salón, mi instinto maternal me lleva con Carlos, que está tal cual le dejamos. Al entrar algo de luz al abrir, se queja como un vampiro, y al preguntar como está, se echa la sábana por encima, gruñendo.
    
    Ahora sí, voy al salón, y me borra la sonrisa no ver a Javier, ni su ropa, ni la manta. “¿Se habrá ido a casa?” Voy a la cocina, y me lo encuentro allí sentado, desayunando, con la ropa puesta y la manta doblada en una silla. En la mesa se ve una bolsa de bollos de la panadería de abajo, y un zumo abierto.
    
    - JAVIER: Buenos días, Laura…he traído el desayuno, espero no haberme propasado al coger sus llaves de la entrada.
    
    - YO: Ah…no, tranquilo, no debías haberte molestado.
    
    - JAVIER: Algo me dice que sí, ayer… ¿Como está Carlos?
    
    - YO: Se queja de la luz, así que está vivo… ¿Y tú?
    
    - JAVIER: Yo…debe pensar que soy un idiota, dos noches seguidas llegando a su casa borracho…y anoche no me acuerdo de mucho. – eso casi me da pena.
    
    - YO: Bueno, no hiciste nada malo que yo sepa.
    
    -JAVIER: Menos mal, cuando me pongo así, entro en un estado meloso que…me pongo pesado.
    
    -YO: En realidad…al acostarte en el sofá, me pediste un beso de buenas noches.- al decirlo, se le abren los ojos como platos.
    
    -JAVIER: ¡No me diga eso! Pufff, qué vergüenza…- se está poniendo rojo, y eso me dice que no es mentira, no se acuerda de eso, ni del momento “oso de peluche” ...
    ... conmigo.
    
    -YO: Para ser algo que hace un borracho, no es tan malo.
    
    - JAVIER: Mil perdones, no sé cómo decirlo ya… quizá, quizá no debería volver a subir a su casa. – la cara de alarma que pongo se me debe notar rápido.
    
    -YO: No digas estupideces, prefiero que vengas de vez en cuando, así controlas al loco de mi hijo.
    
    - JAVIER: ¿De verdad no le molesta?
    
    - YO: Ni mucho menos…dame unos de esos bollos, que estoy famélica.
    
    Me paso un rato desayunando sentada frente a él, contándome lo que recordaba de esa noche. Conoció a una chica, quiso hablar con ella, pero Carlos se la pidió, luego él bebió mucho, y luego nada, hasta levantarse en el sofá. Yo le cuento, “sin detalles”, lo que ocurrió en casa, y luego mira la hora asustado.
    
    -JAVIER: Es tarde, tengo que ir a casa, mi pobre perro…
    
    -YO: Si me das unos minutos, me ducho y te llevo a casa, antes de ir al gimnasio.
    
    -JAVIER: No, Laura, eso sería demasiado…
    
    -YO: Que no es molestia, Javier, recoge un poco el desayuno, si me haces el favor, y yo voy al baño.- asiente gentil.
    
    Me pego una ducha fugaz, y tiento a la suerte con otro tanga, de hilo diminuto, unos leggins negros y un top blanco. Al salir, Javier aparta la mirada ruborizado, me gusta que pueda generarle esa sensación. Bajamos al coche y me indica su casa, algo lejos. Al llegar se baja, y como he aparcado bien, me bajo con él, la verdad es que quiero el abrazo y el beso en la mejilla, a los que me está acostumbrando.
    
    -JAVIER: Es usted mi ángel ...