1. Haciendo travesuras con un taxista


    Fecha: 17/07/2023, Categorías: Confesiones Autor: Astrid Carolina, Fuente: CuentoRelatos

    ... como sabes?…
    
    No pudo terminar de preguntar cuando la voz del cuartelero lo interrumpió. Buenas noches señor, son 80 soles el servicio. El pobrecito rebuscaba en su billetera y juntó como pudo los ochenta soles.
    
    J L: Mi amor, y de verdad eres casada?
    
    C: Ya te dije que soy casada pero hago vida de soltera y las solteras pueden cachar con quien quieran o no? Empecé a quitarme la falda.
    
    J L: Claro que sí, ese es el tipo de mujer que me ha recetado el médico.
    
    Se me acercó y me besó. Me metió la lengua y la removía dentro de mi boca. Mientras tanto sus manos me amasaban literalmente las nalgas. Empezó a morderme el cuello, así que le pedí que no me dejara marcas, mientras tanto ya le había sacado la verga y se la agarraba fuertemente como haciéndole una paja.
    
    Se podía sentir el grosor de su miembro, y de verdad si era aventajado el taxista. Dejé de besarlo y me arrodillé hasta la altura de esa enorme verga.
    
    C: Pepito, te voy a hacer una mamada que no te han hecho en tu vida.
    
    Le succioné la verga de forma tal que el pobre estaba que gemía de gusto.
    
    C: Te gusta mi amor??
    
    J L: Carlita eres una experta chupando pingas.
    
    C: Es la práctica que tengo cariño.
    
    J L: Y Sueles hacerte cachar así no más.
    
    C: No, papito, sólo con los chicos que me gustan y claro uno que otro taxista, jajaja.
    
    No le agradó la broma. Me tomó por la cintura, me inclinó la cabeza hacia adelante poniéndome casi en cuatro, me abrió las nalgas y empezó a meterme su ...
    ... herramienta.
    
    C: Auuu, no seas bruto, métemela más despacio.
    
    J L: A las putitas, se les trata como putitas. Ahora vamos a ver si te quedan ganas de burlarte de un taxista.
    
    Me la zampó todita de golpe. Grité de dolor, tan fuerte que el cuartelero tocó la ventana como diciéndonos: no hagan tanta bulla.
    
    C: Ayyy, que rico, Pepito, que rica verga tienes, me duele amor, pero sigue, métemela, sigue, destrózame te lo pido por favor, auuu… dame más… ayyyy.
    
    J L: Así perrita, trágatela todita completita. Goza puta de mierda.
    
    Y me la zampaba una y otra vez, como si me tuviera cólera. Yo creo que estaba de cólera por haberle ganado la transa en el precio de la carrera y por los 80 soles que había pagado por el hotel.
    
    C: No te has puesto condón, por favor, ponte el del carro. No quiero que me vayas a llenar.
    
    J L: Yo me cacho a las putas a pelo, como les gusta, ustedes ya saben como cuidarse.
    
    C: Pepe yo no soy una puta, solo que si alguien me gusta me dejo cachar. Por favor, ponte el jebe.
    
    J L: Esta bien, me lo voy a poner pero solo para no ensuciarme.
    
    No entendí a que se refería. De pronto me escupió a la altura de las nalgas y con su dedo empujó la saliva hacia mi ano.
    
    C: Pepe por el culito no. Sufro de hemorroides, me va a sangrar, por favor no.
    
    J L: Carlita, ahora si vas a comprobar si soy o no aventajado.
    
    Volvió a escupir y con la punta de su verga empezó a abrirse camino.
    
    El dolor, el placer y todo lo imaginable, hicieron efecto. Empecé a gritar como si ...
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