1. Mi madre me coge en las vacaciones (5)


    Fecha: 20/07/2023, Categorías: Incesto Autor: MikeFed, Fuente: CuentoRelatos

    A la tarde vi que Clau hablaba con Lía. Mientras cenábamos los tres había sonrisas cómplices entre Su y Claudia. Cuando terminamos, Su se retiró sola diciendo: “Chicos, los dejo, ah, voy a tener visitas… Chauuu.” Y se fue riendo.
    
    Estábamos con Claudia tomando el segundo trago fuera de la cabaña después de cenar, cuando apareció Lia con la hermana, con un bolso grande colgado del hombro.
    
    “Hola, Sr. Tim. Esta pendeja se ha estado portando mal. Necesitaría que me diga si el castigo que le voy a dar es suficiente, por favor”
    
    “Pasemos.” Dije.
    
    Entramos y sin decir agua va, le dio vuelta la cara a la hermana de una cachetada. La chica cayó al suelo pesadamente. Lia se sacó la ropa y del bolso, sacó una fusta de caballos. Le sacó la ropa, estando aún en el suelo, y le comenzó a dar con la fusta en distintas partes del cuerpo.
    
    “Pendeja, contale al Sr. Tim por qué te castigo.” Dijo Lia.
    
    “Por masturbarme con una botella.”
    
    “Le parece Sr. Tim, con una botella. Ahora va a aprender.”
    
    Me senté y Claudia en mi pierna. Lia hizo parar a la hermana y le tocaba la concha, el culo, las tetas.
    
    “La pendeja está mojada, como le dije, le gusta que la maltraten.”
    
    Lia tomó un consolador y se lo metió en la concha, aún parada, mientras le daba con la fusta en la espalda.
    
    “Agarra el consolador y date como te gusta.” La chica empezó a enterrarlo y sacarlo, gemía sin parar mientras la hermana la castigaba con la fusta. Clau respiraba pesado. Por sobre la ropa, le ...
    ... pellizque un pezón y gimió. Frotaba sus manos en las piernas.
    
    “Te gusta putita meterte cosas, bueno, ahora te vas a meter uno más grande.” Y Lia le dio un consolador más grande, que le costó meterlo, pero cuando lo hizo empezó a gemir y a tener orgasmos. Yo mientras tanto sobaba las tetas de Claudia, que gemía cada vez más.
    
    “Sacate la ropa.” Le dije a Claudia. Ella lo hizo al instante y se volvió a sentar en mi pierna. Al hacerlo, mojó mi pierna.
    
    Lia la miró, le dio un beso en la boca, y apretó uno de sus pechos.
    
    Cuando la pendeja llegó a un nuevo orgasmo, Lia sacó un bate de béisbol y se lo dio.
    
    “A ver si ahora te satisface tu deseo de placer.” Le dijo.
    
    La chica lo apoyo en el suelo y fue enterrándoselo en la concha. Lia la azotaba con ganas.
    
    “Mire que puta, como se entierra ese bate, y como goza”. Dijo Lia. Realmente gozaba la pendeja. Los orgasmos no paraban.
    
    “¿Me presta la Srta.?” Me preguntó
    
    Asentí con la cabeza y la tomó de la mano a Clau, le puso el consolador más grande y le dijo: “Enterralo en el culo.” Claudia, al ver que estaba con el bate en la concha, dudó. Fue suficiente para que Lia le pegue con la fusta en el culo. Claudia no gritó y solo mordió los labios. Con sus propios jugos mojó el consolador y se lo fue metiendo. La chica deliraba de placer.
    
    Lia sacó dos broches del bolso y se los prendió en los pezones. El bate estaba unos 6 centímetros adentro de la chica y el consolador casi totalmente en el culo. Clau lo hacía entrar y salir ...
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