1. Nunca supe quién me cogió


    Fecha: 28/07/2023, Categorías: Gays Autor: Qurioson, Fuente: CuentoRelatos

    Después del encuentro anterior que terminó, como les conté con una enema de Coca Cola, después de haberme cogido tanto esa noche, esperaba ansiosamente que el Amo Marcelo me envíe un correo ordenándome que me presente en su departamento, por fin lo recibí y era para convocarme otra vez para que vaya a servirle.
    
    Nuevamente fui esa noche como me lo pidió, como siempre bajó a recibirme, pero esta vez al entrar me ordenó directamente que vaya a la habitación a esperarlo desnudo, lo hice de inmediato y me puse de rodillas a esperarlo, cuando entró al cuarto me dijo...
    
    -Veo que vas aprendiendo putito, parece que te hace bien que te castigue de vez en cuando, como toda marica inservible, necesitas rigor.
    
    Al tenerme a mano, se acercó y me puso la verga en la boca...
    
    -Vas a empezar mamando como le corresponde a un puto chupavergas como vos, pero hoy vas a vivir una noche distinta.
    
    Ya empezó a intranquilizarme, le gustaba jugar con el temor, la incertidumbre y la sugestión, esa noche como verán más adelante, iba a haber mucho de todo eso.
    
    Se la chupe bien como a él le gusta, siempre me agarra la cabeza y me la hace comer hasta la garganta, me hace pegar mi nariz contra su pubis y me ahoga, disfruta viendo como me desespera no poder respirar.
    
    Luego hizo que suba a la cama y me acueste mirando hacia arriba, tomó un pañuelo y lo uso para vendarme los ojos, intenté negarme pero me dijo que me calle la boca porque si no también me iba a amordazar, tomó una de mis manos ...
    ... y ató la muñeca a una barra de la cabecera de la cama, luego tomó la otra e hizo lo mismo, no dije nada porque no quería que me tape la boca, mis brazos quedaron estirados hacia arriba a los lados de mi cabeza y no podía ver nada.
    
    Entonces comenzó una tortura que duró horas, primero empezó a tocar muy suavemente mis pezones, la sensación de indefensión estando atado y a ciegas, creo que no es difícil de imaginar, es terrible a pesar de confiar en quién me tenía atrapado el miedo me estaba invadiendo y comencé a temblar como una hoja.
    
    -¿qué pasa puto, tenés miedo? Si todavía no te hice nada maricón.
    
    No dije nada, ni una palabra, estaba aterrorizado, el Amo me seguía apenas rozando los pezones y me desesperaba, no podía parar de temblar, empezó a apretar un poco y empecé a gemir, todo era muy lento y en absoluto silencio, solo se escuchaba mi respiración agitada.
    
    No dejaba de sentir sus dedos jugando con mis dos botoncitos, sí, eran dos botones durísimos, dos timbres, los estiraba, los retorcía, los empezó a pellizcar, yo contorneaba mi cuerpo desesperado, cada vez los presionaba más fuerte, y empezó a dolerme mucho.
    
    -oh no, oh no por favor, déjeme, no haga eso, no no por favooor, se lo ruego.
    
    Me dolía pero mi cuerpo empezó a responder al estímulo que sentía, siempre que tocaran y manoseaban mis pezones, me producía excitación, mi pija comenzó a pararse, el Amo me tenía completamente a su disposición y vio mi pene ponerse duro...
    
    -te gusta putito, te está ...
«1234...»