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Primera vez de un adulto (Parte 6)
Fecha: 02/08/2023, Categorías: Gays Autor: alvarorivas38, Fuente: CuentoRelatos
... acaricia, estoy muy muy caliente, mi cuerpo se aprieta, me comprimo, sus embestidas estimulan cada vez más mi punto G, mi pene se hincha y sin tocarme ni un segundo, tengo un orgasmo enorme, la leche salta me cae sobre el pecho, estoy explotando, que rico estoy terminando y todavía su pene me penetra duro, una y otra y otra vez, que maravilla dame más, me agarro de lo que puedo, siento su pene moverse dentro como un taladro, fuerte, constante, mi ano se abre todo lo que puede, esta cansado pero feliz, me mordisquea el cuello y de vez en cuando me dice que le encanta cogerme, que le pertenezco, que tengo un culito rico, que me va a coger todos los días, eso me hace sentir todavía más deseado y quiero darle más placer, mi único fin ahora mismo es satisfacerlo y sacarle toda la lujuria. Me vuelvo a sentar, y me muevo con fuerza rápido, sus manos me recorren la espalda, las nalgas, me dice lo rico que la esta pasando, y entonces siento como su pene se hincha y empieza a escupir ese rico néctar, me baña las entrañas, me muevo para sacarle todo, no quiero que le quede nada, esa leche es mía y la quiero toda, la sensación es única es como si yo mismo este terminando por segunda vez, los dos jadeamos de cansancio, estamos agotados, estoy que me muero, mi corazón palpita no quiero bajar y él no quiere salir, pero es inevitable, entonces me giro un poco para caer sobre la cama, y me doy cuenta, Manuel sigue allí, haciéndose el dormido. Estaba muerto pero sentía mi corazón ...
... palpitando todavía con fuerza, sentía como los jugos de Alfredo me salían, y los míos los sentía aun sobre mi pecho y abdomen, descanse un rato y me quede dormido, me desperté cuando escuche la ducha caer, abrí los ojos y me di cuenta que Alfredo era quien estaba en la ducha, y entonces me di cuenta que Manuel estaba muy cerca de mí por atrás, sentí entonces como su mano me estaba acariciando mi ano y con una sensación conocida, estaba lubricándome, y sin tiempo de pensar, ya tenía su pene en mi entrada, sentí el preservativo puesto, empujando yo estaba acostado de lado, así que él me había movido dejándome en casi posición fetal, su pene entro sin mucha dificultad, mi ano estaba exhausto pero igual lo dejo entrar, me mordía la espalda, yo gemía, estaba cansado, adolorido, pero parece que la calentura no se termina nunca, pare lo más que pude el culito para que me penetrara sin mucho esfuerzo, lo estaba gozando, puedo decir ahora que no hay mejor sensación que un pene atravesando tus entrañas, con su mano izquierda me abría las nalgas mientras me penetraba, me fue empujando hasta que quede totalmente boca abajo y se puso el sobre mí, agradecí el gesto parando las nalgas lo más que pude porque ya no podía moverme mucho. Se puso sobre mí con las piernas abiertas y me pidió que me abriera las nalgas, lo hice dejando mi anito al descubierto, el empezó a empujar, la sensación era máxima, al tener cerradas piernas no te deja mucho espacio para abrir el ano, así que cuando empuja duele ...