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Una ex e hijastra me reciben en su casa
Fecha: 08/08/2023, Categorías: Incesto Autor: danynitajo, Fuente: CuentoRelatos
... ambas están arregladas como si fueran a salir después de cenar. Elizabeth se sentó a mi derecha y Marcela al frente de ella a mí izquierda. Cada uno se sirvió un poco de comida, empezamos a cenar, a charlar, nos reímos un rato recordamos viejos tiempos, en fin un rato agradable. Cómo a los 10 minutos de estar cenando y charlando siento que me están sudando la pierna derecha debía ser quien estaba a mi derecha y 23 minutos después mi pierna izquierda. Marcela estaba haciendo lo mismo qué iba a hacer yo. Ambas sin saberlo estaban tocando mis piernas con sus pies, me imagino que ninguna de las dos sabía que la otra estaba haciendo lo mismo. Como si nada. Terminamos de cenar recogimos y ya recogieron la mesa y llevaron toda la cocina, salí a la sala, encendí el televisor. Me senté a ver lo que estaban dando. Habíamos terminado de cenar, ya eran las 10 de la noche, los tres veíamos televisión y 30 minutos después decidimos irnos a descansar a dormir. Agradecieron la cena, yo les agradecí por tenerme en la casa, nos decimos buenas noches. Yo entré a mi cuarto, me quité la ropa, quedé en boxers, me metí a la cama y me dispuse a dormir. No había pasado ni media hora cuando la puerta se abrió sigilosamente y entró Marcela, ya no llevaba puesto el vestido con el que cenó, tenía solo una tanguita blanca que le cubría su rasurado coño, y dejaba ver sus hermosas nalgas. Me sonrió y se acercó al borde de la cama puse mi libro en la mesita de noche, le agarré las manos y la ...
... atraje hacia mí, nos besamos suavemente y nos acostamos el uno junto al otro. Mis manos recorrían su cuerpo, su delicada piel se llenaba de pequeños montículos erizándose mientras sentía que su tanguita se mojaba sobre mi muslo. Le fui quitando la tanguita y fui bajando mientras le besaba los senos su estómago llegando a su cuquita, La encontré perfumada, metí mi lengua entre sus labios acaricie su clítoris con mi falo bucal, con una mano le acariciaba un seno, y con la otra el ojete del culo. Marcela y yo en la arrechera del momento seguimos magreándonos, comiéndonos por todos lados, no quedó presa sin mordiscos. Saboreamos nuestros sabores en cada centímetro de nuestros cuerpos, penetramos todos los orificios de ambos. Ya casi dos horas y estaba Marce siendo empalada en su hermoso culo, cuando, se abre la puerta y entra su madre, mi ex, Eli, quedé quieto mientras Marcela que le daba la espalda seguía con su sube y baja. Eli se acercó y Marce al verla quedó de piedra, se tensionó y no dijo nada, mi verga dentro de ella empezó a desinflarse. Elizabeth la miró diciéndole como se le ocurría estar en estas, que como se comportaba como una zorra y encima con su ex marido. Marcela rápida y furiosa, le contestó “usted lo ha dicho, su ex y yo tenía la necesidad de calmar esta sequía con alguien de confianza y su ex me dio la oportunidad y no se venga aquí como mosquita muerta si hace unas noches yo vi como Daniel la enculaba a usted también. 1 2 3 más bien abra su mente mami ...