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De visita (Partes I, II, III y IV)
Fecha: 12/08/2023, Categorías: Incesto Autor: Kenwood1972, Fuente: CuentoRelatos
I. Era verano y estaba de visita en su casa. Yo dormía en el salón en un colchón y ella en su habitación, Mi cuñado estaba trabajando esa noche, pues es vigilante de seguridad. A medianoche me desperté, tenía el pene duro y erecto, escuché que mi hermana se levantaba, así que me hice el dormido, dejando ver mi pene por el elástico del bóxer. Noté como mi hermana lo miraba. La noche pasó y el día como si nada, aunque notaba las miraditas de mi hermana. Esa noche, mi cuñado se fue a trabajar, y a la hora de dormir, mi hermana no se fue a su habitación, se quedó en el salón conmigo, durmiendo en el sofá y con un pantaloncito muy corto y una ancha camiseta de tirantas, por cuyo escote casi se les salían las tetas... Me extrañó mucho, pues siempre dormía con pantalón largo y camiseta de mangas cortas, aunque era verano. Cuando la escuché que roncaba, me decidí a atacar y meterle mano... Le bajé el pantalón y dejé su culo a la vista, pues no usa ropa interior. Lo sobé, lo lamí, le hice un beso negro... ufff que sensación... incluso le metí unos centímetros de pene... Era la gloria sentir el calor de su culo en mi pene... No metí todo por miedo a despertarla... Fui al servicio y cuando volví, sorpresa, estaba boca arriba, con su coñito peludo a la vista y con sus pechos saliéndose por las tirantas de la camiseta. No me lo pensé y le comí el coñito, saboreando su clítoris. Esta vez si la escuché gemir, casi seguro que estaba despierta, o tenía un sueño húmedo. ...
... El caso es que eso me excitó tanto que decidí probar a meterle el pene en su coñito. Empecé por rozarle la puntita por su rajita y cuál fue mi sorpresa cuando noté que separaba las piernas... ya no aguanté y le metí el pene hasta la mitad... Me sentía en la gloria al estar follándome a mi hermana (supuestamente dormida). Cuando noté que iba a eyacular, lo saqué y eyaculé en mis boxes, la vestí y me eché a dormir relajado. A la mañana siguiente, todo era normal, parecía como si no hubiese pasado nada esa noche, pero sus miradas, parecen que la delataban de que estaba consciente, o eso me parecía a mí. Desde esa noche, cuando mi cuñado se iba a trabajar, mi hermana en vez de irse a la habitación dormía en el salón y a veces dormía solo con una bata de tirantas un poco por encima de las rodillas, con botones, la cual le dejaba ver sus muslos, y unas braguitas transparentes. Así vestida me era más fácil desnudar y meter mano a mi hermana. Una de esas noches, dormía de espaldas a mí, con su culo en pompa. La bata se le había subido casi a medio culo. Terminé de subir la bata y dejé su culo a mi vista, solo cubierto por la pequeña braguita. La sobé y le bajé las bragas, dejando su culo hermoso a la vista. Lo besé, lo sobé, le separé las nalgas y le lamí el ojete. La polla se me puso dura. Me bajé el bóxer, lo rocé por sus cachas, por la rajita, lo apunté al ojete y poco a poco empecé a empujar, hasta meterlo en su culo. Ufff… que sensación más placentera, sentir su culo ...