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Una noche en la vigilancia (Segunda parte)
Fecha: 15/08/2023, Categorías: Gays Autor: rogerx05, Fuente: CuentoRelatos
... los bordes del escritorio y traté de apretar los dientes para no soltar un grito de dolor. Me apretaba los cachetes del culo con sus manos y me manoseaba bien. -¡Qué linda esta carne tierna que me estoy comiendo! -Decía susurrándome al oído. Me abrazaba de atrás y me cogía solamente moviendo su cintura. Su cuerpo se sentía tan bien frotándose contra el mío, su pelvis rebotaba contra mi cola y se sentía lo mejor del mundo. Su pene adentro mío estaba muy duro, me causaba dolor pero también un placer increíble. De repente su cabeza empezó a hincharse, a pulsar rítmicamente, se siente perfecto cuando la verga está bien dura adentro del cuerpo de uno, cuando empieza a largar la leche, a eyacular, se siente claramente y eso es lo mejor que me pueda pasar. Mi compañero estaba acabando adentro de mi cola, y como no podía ser de otra manera tenía que expresarlo a los cuatro vientos. Empezó a gritar de placer: -¡¡Ah, Ah, JOh!! ¡¡Mirá, ahí va, AHÍ VA!! Su verga estaba bien adentro mío y largando litros de leche. Cuando terminó me la sacó y estaba con un poquito de ...
... sangre... En eso el pibe que estaba durmiendo en la otra pieza se levantó y golpeó la puerta. Como no le abrimos nosotros, abrió él mismo la puerta y ya para eso mi compañero y yo estábamos vestidos sólo con nuestros calzoncillos y nuestras remeras. Yo me había sentado en uno de los escritorios en el sillón presidencial, y mi compañero estaba paradito derechito como un soldado al lado del otro escritorio poniendo cara de yo no fui. -¿Qué pasó? -Dice el pibe con una cara de dormido A lo que mi compañero dice: Nada, me agarró un calambre en la pata y me hizo "parir". -¿Y por qué están acá los dos? -Dice el pibe Yo le contesto: -Porque estuvimos despiertos conversando hace rato y no queríamos hacer ruido para no despertarte a vos... La verdad no sé si me creyó, pero no dijo más y se fue a vestir para desayunar. Luego de eso nos fuimos cada uno a su casa y no se habló más del asunto. Por suerte los encuentros con mi compañero continuaron más o menos un año y medio. Hasta que cada uno consiguió un trabajo con un mejor sueldo y desde entonces no nos hemos vuelto a ver.