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Un verano caluroso con mi sobrino (Parte 2)
Fecha: 18/08/2023, Categorías: Incesto Autor: dradelsexo, Fuente: CuentoRelatos
... de rodillas frente a él y desabroche su bragueta. Pude ver con admiración su gran miembro. Era más grande que el de mi hijo, y eso ya era decir. Estaba semi erecto. Su cabeza aún se escondía tímidamente en aquella capa de piel. El olor de aquella anaconda era intoxicante. Residuos de orina, semen y sudor, que en conjunto hacían que mi cabeza diera vueltas y mi vagina se humedeciera por completo. Acerque mi mejilla y la roce suavemente contra su pene. Olfatee a fondo ese olor tan hipnotizante y me mordí los labios viéndolo. Baje por completo su ropa y comencé tratando de meter mi lengua por aquel orificio. Se deslizo fácilmente por el líquido pre seminal por debajo. El sabor de aquel glande era indescriptible. El me tomo con sus manos la cabeza e hizo su cabeza hacia atrás diciendo: -que bien se siente-. Mi lengua exploraba aquel prepucio con curiosidad. Recorría tanto la parte superior como la inferior de su glande. Pero no podía llegar hasta el fondo. Me detuve por un momento y escupí en mi mano. Froté un poco su piel y poco a poco hice su prepucio hacia atrás. El gimió un poco y se estremeció. Su pene quedo expuesto por completo. Su glande estaba repleto de esmegma, ese queso tan oloroso y pegajoso, una consistencia espesa lo cubría entero. -Vaya que guardaste quesito amor, ¿vas a hacer quesadillas para cenar o qué? -Perdón tía, es que estos últimos días me había bañado a la carrera y no me dio tiempo de limpiarme ahí, o tal vez lo olvide. -No te preocupes ...
... amor, tengo un fetiche por el queso de verga, tienes suerte, me encanta comérmelo me excita su sabor tan repugnante, es difícil de explicar. -Vaya eso es muy caliente. -Si eso crees, entonces aliméntame con él. El unto en su dedo una gran cantidad de su queso y lo metió a mi boca. Yo lo succionaba sensualmente como si fuera un pene en miniatura. Yo no dejaba de mirarlo. Nuestras miradas estaban conectadas por una complicidad llena de salvajismo y deseo primitivo. Su pene se había vuelto duro cono roca. Lo metí a mi boca desesperadamente. EL resto de su queso se mezclaba con mi saliva. Su consistencia era tan pegajosa que me resultaba difícil pasármela. Mi saliva se desbordaba de mis labios sin control. Su gran miembro violaba mi garganta con fuerza. Hacía que mi garganta tratara de lubricar la entrada de su miembro tan viril. Sostenía mi cabeza mientras follaba mi garganta como la más suave de las vaginas. Yo apretaba sus glúteos con poco vello y bien torneados. Mamas la verga como todo una perra en celo –dijo mi sobrino mientras se arqueaba del placer-. La manera en la que ese gran miembro me penetraba me hacía pensar que tenía vida propia. MI pulgar se deslizo hacia su ano. Tenía vello y estaba muy apretado. Él se sorprendió, parecía que nunca se lo habían hecho. No te preocupes mi bebe, esto te va a encantar –dije mientras mi pulgar desaparecía en su ano. Seguí succionando y mordiendo su pene mientras lo penetraba con mi pulgar. Mi escote ya estaba empapado de mi ...