1. Un hombre divino me hizo suyo


    Fecha: 18/08/2023, Categorías: Gays Autor: Qurioson, Fuente: CuentoRelatos

    Uno de los hombres más lindos que me hizo la cola, fue un señor con el que me crucé en las duchas de un sauna que había cerca del parque Centenario, una tarde estaba bañándome y este hombre divino, de profesión marchand, de unos 45 años, (yo tenía solo 21) alto de 1.90, el cabello blanco lacio, bigotes tipo mostacho, frondosos también blancos, delgado, muy culto, educado y con una verga divina de 20 por 6,5, una maravilla, hasta media dormida era una belleza, entró a bañarse y se puso en la ducha que estaba frente a la que yo usaba, ni bien lo vi, noté la belleza que le colgaba entre las piernas, además de ver lo pintón e interesante que era, que lindo tipo, me gustó ni bien lo vi.
    
    Le di la espalda para que aprecie mi cola bien parada y durita, me pase sin disimulo un dedo por mi agujerito, él empezó a lavar esa verga hermosa, mostrándome como se le iba poniendo cada vez más grande, era evidente lo que buscábamos cada uno de nosotros.
    
    Mirándolo sonriente por sobre mi hombro, sin darme vuelta me pasé más dedos enjabonados por mi ano, llegando a introducirme uno yo mismo, el tipo tomó eso como una invitación, cerró la canilla de su ducha y vino a la mía, y me dijo…
    
    -nos podemos bañar juntos, así te ayudo a enjabonarte la cola
    
    No me dio muchas opciones, porque mientras lo decía, ya me estaba acariciando el culo, tenía unas manos enormes, dedos finos y largos, manos muy grandes, cada una cubría cada nalguita mía, entonces me pidió que le dé el jabón, mire sus dedos ...
    ... mientras se enjabonaba, y vi los dedos más largos que había visto en mi vida, me pasó la mano entera llena de jabón por la raya de mi culo, y pronto sentí como uno de esos dedos entraba en mi hoyito, lo miré emputecido y me mordí mi propia mano para no gritar, entonces dijo...
    
    -mmm, que lindo agujerito, tenés una conchita acá, que lindo puto sos ¿por qué no chupas, mi mano mejor?
    
    Quité mi dedo de la boca, puso los suyos en ella y se los empecé a chupar como si fueran una pija, mientras seguía metiendo ahora dos dedos, en lo que él llamo mi conchita.
    
    Un momento después saco su mano de mi boca, me mostró su lengua y nos dimos un besazo bien apasionado, mientras yo le manoseaba la verga que ya estaba bien dura y totalmente parada, entonces me dijo...
    
    -chupámela un poco bebé
    
    -¿Acá? -pregunté
    
    -Sí, hacelo acá, arrodíllate putito
    
    No podía negarme, era un bombón y no quería que se vaya, me puse de rodillas, el cerró la canilla, tomé ese pedazo divino de carne fibroso y grueso y lo empecé a besar y lamer delicadamente, mientras acariciaba sus pelotas, todo el conjunto era una belleza, de a poco me fui metiendo esa hermosura en la boca, hasta prácticamente rodearla toda con mis labios, en un momento, me tomó de la nuca y empujó mi cabeza contra su cuerpo, me la hizo tragar toda hasta los huevos, esa pija era una belleza, su piel suave, ese olor a hombre, estaba gozando como una zorra, empecé a tener arcadas y tuve que esforzarme para mantenerla un rato dentro de mi ...
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