-
Ssshhh (III): Mi niña, mi princesa
Fecha: 22/08/2023, Categorías: Incesto Autor: Lara, Fuente: CuentoRelatos
Muchos de vosotros me habéis animado a continuar esta historia y aunque no estaba en mi mente continuarla aquí tenéis un nuevo relato, pero quiero darle un giro a los protagonistas, puesto que siempre cuento mis relatos desde mi punto de vista y me gustaría hacerlo desde el de mi personaje masculino, las emociones, la pasión, la pena son igual para ambos sexos, pero las sensaciones, la percepción creo que son diferentes, así que si me pierdo o divago espero que me perdonéis, como así espero que os guste. Aquella mañana desayunando nos preguntábamos en silencio con la mirada cuando volveríamos a follar, leía el periódico y no hacía más que mirar a Lara, como me miraba de reojo esquivando las preguntas de su hermano, no hacia ni dos horas los dos estábamos follando en su cama, metiéndole mi pene esa rajita tan prieta y deliciosa que tenía mi hija mayor, no sé qué me paso aquella tarde cuando empezó todo, los chicos se habían ido y la observe allí tumbada en la piscina, el cuerpo mojado, reluciente por el sol y algo despertó en mí, algo que hacia tanto que no me pasaba, que no sentía, ya hace mucho tiempo que mi mujer y yo no follamos, años diría yo, la quiero, es mi vida y compañera, pero aquella tarde mi hija me recordó tanto a ella que no pude aguantarme y aquella noche cuando muy sutilmente Lara se me insinuó perdí los papeles y la cabeza por ella y volvimos a follar. Teníamos que andar con cuidado, aquí en Valencia me conocía mucha gente y en casa no nos podíamos ...
... arriesgar nuevamente, así que aprovechando uno de mis muchos viajes me la lleve a Túnez y para no levantar sospechas ni recelos urdí un pequeño plan, Lara me pediría con insistencia que la llevara y yo me tenía que negar hasta que mi mujer intercediera por ella para que me acompañara. Un día de trabajo a lo sumo que se iban a convertir en una semana, una semana a solas con Lara, una oportunidad para conocer más a mi hija, descubrirla por dentro y sobre todo descubrirla por fuera, aprendiéndome de memoria todas sus curvas, aprendiendo lo que más le gustaba. Como dos enamorados llegamos al hotel, sin reparar en gastos, la mejor habitación, las mejores vistas de la ciudad, estaba como un niño con zapatos nuevos, con Lara a mi lado pegada a mí todo el día, la gente nos miraba por la diferencia de edad, los olores del hotel eran embriagadores, una mezcla de especias y sal marina, habíamos llegado de mañana y después de comer y pasear abrazados como dos chiquillos por la medina, cenábamos sentados en enormes cojines, comiendo con las manos los manjares que nos servían, hablábamos, reíamos, estábamos los dos como flotando en un mundo irreal, Lara estaba preciosa con ese traje que le compre por la tarde en la medina y que insistió en ponérselo para cenar, la gente la miraba desde el momento en que bajamos y es que estaba preciosa, era un ángel entre demonios. Ya en la habitación Lara se dirigió al enorme ventanal donde había descorrido las cortinas y así descubrir una bella postal ...