-
Mi vida: revelación
Fecha: 23/08/2023, Categorías: Confesiones Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... vivimos en una casa pequeña con tres habitaciones, pero no teníamos otra cama y la mía era muy grande y cómoda, así que nadie le vio problema, bueno, yo sí, ya no podría matarme a pajazos en las noches y mi arrechera se empezaba a apoderarse de mí (una noche no me aguante y me comí a mi hermosa sobrina como una vil ninfómana, pero esa historia también es para después). El hecho de no poderme masturbar me estaba volviendo loca, culeaba con mi novio cada vez que podíamos pero no era lo mismo desde ese revolcón que me metió Toni, aunque a este último ya no le deseaba, mi novio tampoco era capaz de saciar mis deseos; tome una decisión, sabía que era una completa locura, pero no me quedaba otra alternativa, no podía pedirle a mi novio que me dejara comer por otro hombre mientras él veía, porque se daría cuenta que algo andaba mal en mí, así que le dije que quería comerme una mujer frente a él, la idea lo volvió loco y se le paro apenas le conté, me comió esa noche con mucha fuerza, pocas veces lo había visto tan arrecho, yo disfrutaba, pero quedaba a medias siempre; con esta jugada esperaba determinar de una vez por todas, si obtuve tanto placer porque estuve con alguien más, o por el hecho de ser observada por mi novio (de entre nuestras aventuras pasadas, ya habíamos sido observados mientras teníamos sexo por uno de sus primos en unas vacaciones que pasamos en una finca, su primito aún era un joven pajuelo, pero se arriesgó a asomarse en la ventana de nuestra habitación ...
... mientras mi chico me destruía el ano teniéndome en cuatro patas con la cara contra la sabana y su pie encima de mi rostro, yo solo mantenía mis nalgas abiertas con mis manos pero podía ver perfectamente como aquel chico a través de la rendija se jalaba un pollon muy grande para su corta edad, ambos terminamos y mi novio hablo con su primo para que se quedara callado y le permitimos seguir viendonos todas las noches de esas vacaciones.) Así que el hecho de ser observada no es la razón de mi creciente arrechera, pensaba más bien que sería el hecho de ver al hombre que amo jalarse la verga y con una cara de arrechera sin igual mientras le daban placer a su princesita lo que me hizo mojarme tanto aquella noche y la razón de que hoy en día, no puedo controlar mis inhibiciones. La decisión fue fácil, lo difícil fue conseguir a la víctima, las mujeres de mi región no son tan calientes como las de otros lados, ósea, hay muchas perras sí, pero no dispuestas a estar con una chica mientras mi novio las observa, en mi universidad había una chica que le gustaban las chicas, todos sabían, pero nunca me había insinuado nada, no era tan atractiva la verdad, pero serviría pensé, ya habíamos hablado antes, pero solo temas de estudio, pero me valía verga todo, necesitaba mi aventura, me le acerque y le dije, sin pelos en la lengua: - Te gustaría comerme? – dije como saludo - Que queeee? - Me respondió abriendo la boca con asombro y cambiando de colores como un semáforo - Que si te ...