1. Vecindad en cuarentena (Parte 1)


    Fecha: 26/08/2023, Categorías: Incesto Autor: Incest_Lover, Fuente: CuentoRelatos

    ... que provoca que ninguno de los moradores pueda salir del lugar. Varios de ellos han tenido que suspender actividades cotidianas, algunas de ellas relacionadas con la satisfacción de los placeres carnales. Al verse privados del desahogo regular los llevara a cruzar líneas y realizar prácticas que antes se consideraban prohibidas.
    
    Para comenzar nos asomamos al hogar de las hermanas Fernanda y María Luisa. Fernanda es la mayor, es una mujer de amplias proporciones, con senos enormes y un culo también grande para hacer juego. Ella nunca se casó, además de ser jubilada es también la encargada del hogar. En su rutina diaria no acostumbraba salir mucho por lo que la cuarentena no la afecto demasiado, bueno, lo cierto es que si la afecto porque debido a esta ya no le es posible asistir a la iglesia del lugar. Fernanda es muy religiosa pero también tiene necesidades como mujer y estas necesidades eran atendidas por el cura local. Fernanda creía que era su obligación entregarse al cura, tanto a manera de agradecimiento por sus servicios a la comunidad como para evitar que el cayera en malos hábitos de aquellos que se rumoraba venían con su profesión.
    
    3 o 4 veces a la semana, la mujer llegaba a la iglesia por la tarde, a la hora en que estaba cerrada y procedía a dejar que el cura la poseyera en la oficina del lugar. Fernanda se alegraba por realizar tan noble labor, aunque lo que la alegraba aún más era que el cura tenía una buena verga que la llenaba por completo y le daba un ...
    ... gozo y placer aún mayores.
    
    En repetidas ocasiones el cura invitaba a sus amigos de otras iglesias para deleitarse con aquella vieja guarra que no se oponía a lo que quisieran hacerle. Por eso Fernanda había experimentado dobles y triples penetraciones mientras se enorgullecía de ayudar a tan nobles hombres del clero. Lo que el cura actual no sabía era que Fernanda llevaba bastante tiempo haciendo esta desinteresada acción y él no era el primero que se veía beneficiado por ello.
    
    Pero ahora llevaba ya más de 2 semanas de cuarentena sin poder probar una buena verga y teniendo que conformarse con sus dedos para mitigar su ardor.
    
    Su hermana María Luisa, o Marilu como le decían de cariño, no era tan diferente. Ella es más delgada que su hermana y a pesar de su edad aún mantiene una figura decente.
    
    Al igual que su hermana nunca se había casado pero ella aun trabajaba, más específicamente en el mercado local. Marilu llevaba apenas unos años con dicho trabajo, cortesía de una de las vecinas de la vecindad quien a causa de su edad le había heredado su negocio.
    
    En los primeros meses de formar parte del mercado Marilu descubrió que existían varias formas de pago entre los proveedores y locatarios del mercado siendo la más común de ellas el pago carnal. No era extraño encontrar alguno de los muchos locales cerrado mientras sucedía el descargo de mercancía pero si uno se acercaba podía escuchar los gemidos de los ocupantes llevando a cabo sus transacciones.
    
    Marilu se había ...
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