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Terminé follando con mi madre luego de unas copas (Parte II)
Fecha: 28/08/2023, Categorías: Incesto Autor: Donni, Fuente: CuentoRelatos
... su habitación y toqué suavemente la puerta. -¿Mamá?... ¿mamá podemos hablar? – sin decir una palabra, la manecilla giró, abriendo la puerta. Entré lentamente, vi a mi madre sentándose a la orilla de su cama, la tenue luz de la ventana era la única que iluminaba la oscura habitación y su bello rostro. Me senté a su lado, sus ojos miraban al vacío, divagando en sus más profundos e íntimos pensamientos. En silencio, solo escuchando la lluvia golpear en los cristales de la ventana. -Mamá… lo lamento, de verdad lo siento, yo no quise… -No Donni, basta, no te disculpes, todo esto ha sido mi culpa – dijo de forma serena interrumpiendo mis disculpas. -Claro que no mamá, fue mi culpa y de verdad… -Basta, por favor. Fue mi culpa, bueno, de tu padre y mía en realidad, si te lo hubiéramos dicho desde el principio quizá esto no hubiera pasado. -Mmm… No estoy entendiendo mamá. -Hijo creo que es momento de que lo sepas. Quizá debí esperar a tu padre para que ambos te lo dijéramos, pero esto no puede aguardar más. -¿Decirme que? – dije intrigado. Mi madre extendió su brazo y abrió el cajón del velador al lado de su cama. Sacó una carpeta y tras abrirla en la primera página me lo dio. Por el color y la textura del papel se notaba que eran páginas antiguas, en el encabezado del archivo, con letras grandes decía: “Orfanato La asunción, año 1990” en la esquina superior derecha, una pequeña fotografía de mi rostro cuando apenas era un bebé. Leí el documento y ...
... mientras lo hacía un nudo apretaba mi garganta de nuevo, esta vez con más fuerza. Estaba en shock completamente. Ambos guardamos silencio, sentados a la orilla de su cama, yo trataba de asimilar todo lo que estaba pasando, tratando de pellizcarme para ver si de alguna manera esto era un sueño y mi madre, esa hermosa mujer que me había arrullado y regalado de su amor durante tantos años, ella solamente apoyaba su mano en mi hombro como tratando de consolarme. Tras un largo rato, logré recuperar un poco la compostura. Me senté derecho, me sequé alguna que otra lagrima que se me había escapado y respiré profundo. -Entonces, ustedes y yo no… -Ciertamente no saliste de nuestras entrañas hijo, pero ser padres no es solo engendrar, nosotros te amamos desde el primer día y te seguimos amando, eres parte de nosotros, de esta familia… y lo serás por siempre. – decía mi madre mientras unas lágrimas escapaban rodando por sus mejillas La miré, conmovido por sus palabras y sus lágrimas. -Bueno, creo que eso explica por qué soy negro – dije bromeando, ya que soy de tez clara. -¿Qué? – dijo mi madre rompiendo en una carcajada mientras limpiaba las ultimas lágrimas de sus mejillas. Sus ojos cristalinos se veían tan hermosos cuando reía. -Me encanta verte sonreír Helen, siempre me ha encantado verte feliz. -¿Helen? Jaja tranquilo muchachito, que sigo siendo tu madre. -Tu silencio me torturó todo el día ¿sabes? Siempre hemos estado el uno para el otro y no soportaría ...