1. Juanita mi hermanita.


    Fecha: 01/09/2023, Categorías: Incesto Autor: luisa carolina, Fuente: RelatosEróticos

    ... andaba y giraba por toda la casa, inquieta como una tigresa en jaula … me quieres decir que te sucede hermana … piensa a lo tuyo y no me molestes, respondió … Ok está bien, pero no me digas que no me intereso de tu bienestar … ¡Oh! Miguel, perdóname, pero no puedo comprender que me sucede, estoy nerviosa y no sé porque, excúsame si fui un poco maleducada …
    
    Estas convirtiéndote en mujer … quizás te haría bien un masaje para eliminar ese stress … podría ser bajo la ducha … te parece si nos metemos a la ducha con nuestros trajes de baño … te haré un masaje y dormirás como un angelito … ¿tú crees? … por supuesto, no tengo dudas … ok esta bien, pero si te comportas como un cretino y me molestas, detenemos todo y se termina ¿ok? … como tu digas hermanita, como tu digas.
    
    Me fui inmediatamente a mi cuarto a cambiarme, tomé mi bata y me fui al ba
    
    ñ
    
    o … Juana se hacía esperar … pasaron más de diez minutos y ella no aparecía … justo cuando me estaba aburriendo y pensando de regresar a mi cuarto, ella apareció en el baño … vestía su bata.
    
    Mantenía su mirada baja … no me miraba a los ojos … muy por el contrario … rehuía a mis ojos.
    
    Muéstrame que estas con el traje de baño, dijo ella … me quité mi bata y le hice ver que estaba con mi traje de baño … ¿ves? que tengo mi traje de baño … ella se quita su bata y casi me viene un infarto al ver a mi amada hermanita que vestía un sujetador y una tanguita de color negro, que a mala pena cubrían sea su seno que su sexo.
    
    ¡Oh! ...
    ... Juanita … eres cosa seria ¡eh! … estás preciosa.
    
    Vamos … hagámoslo de prisa que me siento incomoda, dijo.
    
    Y porque, querida hermana … no tienes nada que esconder … y sí mucho que mostrar … no me había dado cuenta lo bella que eres y cuanto has crecido … de verdad.
    
    Ya ¡basta! … vamos a la ducha …
    
    bañémonos.
    
    Tratando de no asustarla, de inmediato abrí el agua y la invité a entrar en la bañera … ella se quito las zapatillas y alzando una pierna entró en la tina … apunté el chorro de agua y comencé a bañar su cuerpo esplendido.
    
    Primero las caderas … el ombliguito … sus pechos … ten toma la ducha, así puedo meterte un poco de jabón … le pase el teléfono a ella.
    
    Tomé la esponja y comencé a enjabonar su sensual espalda … después sus senos, cubiertos por el sujetador … su vientre plano y delicado … dejé la esponja y me eché un poco de jabón en mis manos, comenzando a enjabonar su tierna y suave piel … ahora, Juana me miraba a los ojos y sus carnosos labios de su boca, estaban entreabiertos.
    
    Cuando comencé a enjabonar sus muslos con mis manos, ella los apretó casi inadvertidamente … me puse de rodillas para estar en una posición más cómoda … su vagina cubierta por la tanga me quedó a la altura de mis ojos … podía ver claramente la hendidura de su sexo … la hice apoyar su pie en mi muslo y la masajeé con jabón … todo el tiempo con la vista fija en su coño que goteaba con el agua de la ducha.
    
    Vamos … daté vuelta, le dije … ella obedeció y yo me levanté para ...
«12...456...10»