-
Juanita mi hermanita.
Fecha: 01/09/2023, Categorías: Incesto Autor: luisa carolina, Fuente: RelatosEróticos
... luego sus piernas hasta los talones. Empecé a frotar la esponja entre sus muslos y sus nalgas, rozando delicadamente sus labios mayores, ella apretó mi mano con sus muslos … ¡déjate! tontín que me haces cosquillas … ella gemía y su respiración se había hecho jadeante … empujaba su culito hacia atrás … no quería perturbarla ni hacerla enojar, así que continué con sus piernas y pies. Daté vuelta, Juanita … yo estaba lavando sus talones, así que me encontré con su chochito directamente en la cara … ella viendo mi ojeada persistente a su coño, me lanzó un chorro de agua, diciendo … ¡ya! tontín, lávame … yo sacudiendo el agua de mi cabeza, le dije … ok, mete tu pie sobre mi muslo … ella levantó su pierna, los labios mayores de su chocho se abrieron … mi polla estaba dura como el granito … ¿quieres que te lave tu chochito? … si, pero no metas los dedos dentro … le eché un poco de jabón a la esponja y le enjaboné su pequeña vulva … pasaba la esponja suavemente de atrás hacia adelante … repitiendo el movimiento incansable. Juana apretaba los dientes y temblaba … basta Miguel … basta, te ruego … por favor … apretaba mi mano con sus muslos y movía su cintura en modo circular … me alc é y comencé a lavarle sus senos túrgidos y con los pezones duritos que apuntaban hacia arriba … tomé primero una teta y la lavé concienzudamente … luego tomé la otra y repetí la operación … mi hermana estaba con sus ojos cerrados … su respiro jadeante … lavé su cuello sofisticado … terminé ...
... pasándole la esponja, diciendo … es tur turno, Juana … la bese en la frente … ella abrió sus ojos y me miró con dulzura, tomó la esponja y comenzó a refregar mis pectorales … ¡oh! Miguel, cuantos músculos que tienes … es porque voy al gimnasio, Juana … eres un muchacho muy guapo, ¡eh! … continuaba a frotar la esponja en mi pecho … me miraba divertida … tomando sus senos en mis manos, le dije … tú también hermana, eres una mujercita muy hermosa, mira que bonitas bubis tienes … ella sorprendida dio un paso hacia atrás y bajando su mano agarro mi pene … ¡oh! Miguel estás excitado también hoy ¿eh? … ¿quieres que lo hagamos como la otra vez? Dijo Juana … ¿y tu lo quieres hacer? dije yo … si, si lo quiero hacer, dijo … me encantaría hacerlo, agrego … me miraba directamente a los ojos, con sus ojos centelleantes, casi suplicantes … ¿y yo te puedo tocar a ti? dije … aunque sea un poco, agregué. Juana no habló, solo movió su cabeza en sentido afirmativo, mientras se mordía los labios lascivamente … entonces, hagámoslo, dije … apoyando mi espalda al muro y moviendo hacia adelante mi polla … ella me pasó la ducha teléfono y comenzó a masajear mi verga en toda su longitud … me acarició los cojones, luego se agacho y se quedó sentada en sus talones … mirándome siempre a los ojos, me preguntó … ¿Miguel me quieres lamer el coño? … respondí, por supuesto que me gustaría mucho hacerlo … entonces, ¿te puedo besar yo aquí? … si Juana, pero sin los dientes … Lo sé, tontín … luego mi verga ...