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Escapada a la montaña con mi madre (Parte II)
Fecha: 08/09/2023, Categorías: Incesto Autor: Edipo14, Fuente: CuentoRelatos
... mano para deleitarme con el jugoso cuerpo de mi madre bien enjabonado. Mi sorpresa vino cuando pese a estar el agua corriendo, mi madre no estaba en la ducha, sino que estaba sentada en el váter. Dios, nunca olvidaré lo que vieron mis ojos. ¡Mi madre se estaba masturbando como una jodida perra en celo! ¡Mi madre! Me impactó de sobremanera porque esta no era la primera ni la segunda vez que me asomaba mientras ella se duchada, pero sí la primera que la veía hacer algo así. Y no creáis que lo hacía tímidamente no, la muy puta se estaba haciendo de todo; frotándose todo su gordo y depilado coño de arriba a abajo, metiéndose los dedos a una velocidad de locos, y todo esto mientras con la otra mano se pellizcaba los pezones y se los llevaba a la boca. Estaba desatada del todo. En ese momento recordé que lo que dijo cuando llego de que estaba empapada, pero por lo visto no era sudor de lo que estaba empapada la muy cerda. Pegué bien la oreja a la puerta y, entre el ruido de la ducha, pude distinguir unos gemidos que mi madre no se esforzaba para nada en ocultar. Cuando me quise dar cuenta mi polla estaba exactamente igual que la noche anterior, más dura que nunca y lubricadísima, por lo que no pude más y empecé a machacármela sin control alguno. Si la de la noche anterior había sido una de las mejores pajas que me había hecho en toda mi vida, está la superaba por mil. ¡Me estaba masturbando a la vez que mi madre! Yo no aguantaba más, pero estaba intentando esperar para ...
... correrme junto a ella y, entonces, sucedió. Su encharcado coño comenzó a retorcerse en espasmos expulsando toda clase de fluidos, mientras ella misma se tapaba la boca para contener los brutales gemidos que estaba soltando a la vez que se derretía del gusto ya tirada en el suelo. Yo por mi parte exploté en una corrida diez veces mayor de la que hubiera soltado nunca, formando todo un charco de semen a la puerta del baño. Dios, estaba rendido, y pese a que mi polla seguía más dura que un mástil, y de que me estaba deleitando viendo a mi madre lamerse las manos con su propia corrida, tenía que apresurarme en limpiar el estropicio que había armado antes de que me pillara con las manos en la masa, nunca mejor dicho. Una vez después de haber comido yo me encontraba en al salón viendo una peli la cual ni recuerdo ya. En esto llega mi madre con un modelito de andar por casa espectacular el cual nunca había visto. Constaba de un camisón blanco normal y corriente pero algo corto y muy fino, lo cual hacía que se le transparentaran bastante esas gordas tetas con sus oscuros pezones. Por otro lado llevaba un short de encaje negro el cual marcaba perfectamente su jugoso culo y sus buenas caderas. En ese momento yo rápidamente me acomodé ocultando la erección que se venía. -¿Qué te parece nene? -¿Y eso mamá? Nunca te lo había visto -yo intentaba sonar con un tono calmado-. -Lo vi esta mañana en la tienda de aquí abajo y no pude resistirme. Además ayer le di vueltas a lo que me ...