-
El cambio de una madre (VII)
Fecha: 11/09/2023, Categorías: Incesto Autor: Luisjapin, Fuente: CuentoRelatos
... buenísima, se puso sus mallas y una sudadera, estaba guapa hasta de sport. Que culito. Bajamos a recepción y pedimos disculpas por salir tan tarde la habitación. Pagamos todo y nos fuimos. Pusimos rumbo a casa. Por el camino a casa solo maldecía mi mala suerte de no haber despido esto con un buen polvo mañanero... En fin ya no había solución. Paramos a comer, los dos estábamos, tristes no hablábamos mucho. Comimos y volvimos a coger la carretera, entonces fue mi madre, quien apoyó su mano en la mía cuando la tenía en la palanca de cambios y me dijo. -Sabes hijo? ha pasado solo dos semanas desde que empezamos con esto de la boda, dos semanas que me han cambiado la vida, para bien por supuesto. Ha cambiado mi forma de ver la vida, mi forma de vestir y forma de disfrutar del sexo. Me alegro mucho que hayas sido tú, quien me hayas despertado el gusanillo. Pero espero que nada cambie entre nosotros dos hijo, espero que seas el que eras antes de venir de boda. Espero que vengas a casa a verme, a cenar, hacer compañía... -Sí, mamá, tranquila nada cambiará, sé que no volveremos a follar me ha quedado claro, pero yo seguiré igual a tu lado. -Te quiero hijo, menos mal que te tengo a ti, que sería de mi vida sin ti... Llegamos a casa, -Hijo, no quieres subir a cenar? -No, mamá, quiero ir a mi casa, tengo que recoger ropas y preparar cosas, mañana tengo que hacer miles de recados. -Vale, como quieras, mi rey mañana hablamos. -Ma, sé ...
... que se acabó, pero por favor un último beso. Mi madre miro que no había nadie en la calle ni por las ventas. Nos fundimos en un beso con toda la pasión, la misma que había, hacia 24 horas. Nos separamos y dijo mi madre. -Se acabó, y también los besos así. Lo siento. Adiós hijo. -Adiós mamá. Me fui a mi casa derrotado, había echado los mejores polvos de mi vida, y esto había acabado. No tenía ganas de nada, solo quería ir a casa y dormir... Me fui a casa, me metí en la cama, pero ya no era lo mismo, quería sentir el cuerpo desnudo de mi madre, quería tocarla, comérmela... pero no, estaba solo y derrotado, no tenía ganas ni de hacerme una paja. Paso el viernes, entre recados y unas birras con los colegas, tenía que olvidar a mi madre. Pero sonó el teléfono, era mi madre. Por un momento me puse contento, igual se había arrepentido y quería que volviésemos a follar... -Dime Ma, qué tal? le dije muy contento. -Luija, hijo qué tal tú? que haces? ya estás con tus amigos de fiesta eh... -Sí, estoy tomando algo por ahí, tu qué haces? -Aquí estoy con tu padre, ha venido este finde semana, y pegunta que si vendrás el domingo a comer… Joder, a la mierda no me llamaba para follarme… -Si, ma dile que el domingo iré a comer con vosotros. Adiós -Adiós hijo. Un beso Estuvimos un rato más de fiesta, y nos fuimos para casa. Quedamos para el día siguiente volver a salir. Tenía que intentar echar un polvo para ver si me olvidaba de mi ...