1. VISITA INESPERADA (2ª PARTE)


    Fecha: 12/09/2023, Categorías: Incesto Autor: ababol61, Fuente: RelatosEróticos

    ... ojos. Evidentemente, estas chicas se querían. No sé si serían lesbianas, porque eran muy niñas todavía y no podían estar seguras de su sexualidad, pero a juzgar por lo que había visto por la mañana en la piscina, a las dos les gustaba tocarse mutuamente.
    
    --¿Preparadas? Tú, Aurora, ya la has visto y sabes cómo es, así que tú, Carmen, no te impresiones con lo que veas, ¿de acuerdo? Aún no está tiesa, pero enseguida se pondrá a tono.
    
    Dicho esto, me bajé el pantalón y el calzoncillo y salió a la luz mi pene morcillón, despertando en los rostros un gesto de asombro que se traslucía en sus ojos abiertos como platos y un rubor en sus mejillas.
    
    --¡Ooooh…! ¡Qué bonito…! ¡Qué grande…! Ponlo duro, porfa…, suplicaba Carmen.
    
    Me cogí la polla con la mano y empecé a subir y bajar el tronco lentamente, mostrando el glande amoratado en cada movimiento. Una vez alcanzó su tamaño máximo la solté y se mantuvo levantada mirando al cielo.
    
    --¿Contentas…?
    
    --Sí, sí… Gracias, tío. Ahora, deja que te la toque Carmen…
    
    --Eso me lo tiene que pedir ella, apunté, aunque lo cierto es que estaba deseando que lo hiciera cualquiera de ellas.
    
    --Raúl, musitó Carmen con los ojos mirando al suelo, ¿te la puedo tocar?
    
    --Adelante, y no tengas vergüenza…
    
    Estiró una mano y alcanzó mi pene, cogiéndolo con miedo.
    
    --¡Qué duro… y qué caliente…! ¡Esto es una pasada, tía…! Me gusta… ¿Puedo menearla un poco, Raúl?
    
    Con una mirada aprobadora le di permiso y comenzó a subir y bajar la manita ...
    ... lentamente, abandonando el sofá para arrodillarse frente a mí y seguir con la paja con las dos manos. Mientras, Aurora se situó detrás de Carmen y aprisionó sus tetitas dándoles un masaje al mismo ritmo que su amiga meneaba mi pene. La visión era muy excitante y me preparé para correrme. Avisé a las chicas y Aurora abandonó su puesto para situarse junto a Carmen justo en el instante en que chorros de semen eran expulsados sobre los desnudos cuerpos juveniles.
    
    Carmen continuó el sube y baja con una sola mano mientras la otra esparcía mi corrida por sus tetas y las de Aurora, que hacía lo propio con su amiga. Exhausto, hice que Carmen soltara el pene que empezaba a ponerse flácido y me senté en el sofá mientras las chicas se abrazaban y reían.
    
    --Jo, tía, qué pasada… Esto es lo más excitante del mundo. Se me ha mojado el chichi de lo caliente que estoy. Toca, toca…, decía Carmen al tiempo que dirigía la mano de Aurora a su coñito y la hacía sobarlo por encima del pijama.
    
    --Sí, tía, estás chorreando. Mi tío te ha puesto cachonda… Bueno, y a mí…
    
    La mano de mi sobrina hurgaba por la pernera del pantalón y se notaba el movimiento acariciando la rajita de su amiga, cuyo rostro mostraba el placer que estaba proporcionándole. A su vez, Carmen sobaba las tetitas de Aurora cubiertas de mi corrida y sus labios se besaban torpemente.
    
    La vista de las niñas jugando me puso de nuevo la polla en estado de alarma, hecho que no pasó inadvertido a las adolescentes.
    
    --Levanta, ...