-
Pajilleros en la Universidad
Fecha: 12/09/2023, Categorías: Gays Autor: pablo95, Fuente: CuentoRelatos
El relato que voy a contar ocurrió en mi primer año de Universidad, con un compañero. En la Universidad los baños eran utilizados por chicos de cualquier curso. Aunque había varios y se situaban próximos a las diferentes zonas de cada curso, también los había comunes donde coincidíamos chicos de cualquier curso. En los descansos era costumbre que todos los chicos acudiéramos a los aseos para orinar o beber agua antes de regresar a clase. Yo era de los que lo hacía. Aunque me ponía mucho estar con más chicos compartiendo urinarios y demás, nunca me había planteado que ese era un lugar para que surgiera algún encuentro sexual. Hasta que un día me fijé en un chico que había acudido dos veces casi seguidas a los urinarios durante la jornada. Me resultó extraño y me fijé en él. No lo conocía porque no era de mi curso, y aunque por un momento pensé si el chico se pajearía en los urinarios (yo lo había hecho alguna vez cuando no había nadie), me convencí de que ese no debía ser su caso. Pero un día que el chico estaba en los urinarios me puse al lado suyo y a los pocos segundos el chico se retiró y se fue. Así un par de veces hasta que pensé si en realidad podía ser verdad que el chico se pajease allí. Un día el chico estaba en el urinario con chicos de su curso que medio en broma medio en serio le decían que si ya se estaba pajeando. Mi curiosidad teniendo en cuenta todo lo que estaba pasando acerca del chico era cada vez mayor. Hasta que un día decidí probar ...
... suerte y aprovechar con él ese deseo que al menos yo tenía de compartir con él una paja o lo que surgiera. Pasó un tiempo hasta que ví que el chico acudía solo a los urinarios y era la segunda vez que lo hacía en el día. Los baños además estaban vacíos. Era una hora en medio de clase en la que ambos, no estábamos o no teníamos clase. Me armé de valor y me puse al lado suyo nada más colocarse él de forma que ambos debíamos permanecer allí un buen rato para que nada resultara sospechoso. Yo antes de llegar ya tenía una erección máxima y a los pocos segundos de colocarme en mi urinario me empecé a pajear disimuladamente. No se oía que el chico estuviera meando. Ya que teníamos pocos segundos para estar juntos le eché valor y me retiré un poco de la pared para que me viera la polla y cómo me pajeaba. Él chico no me dijo nada pero durante 3 ó 5 segundos a lo sumo la estuvo observando entre lascivia y susto. Acto seguido se fue. Confirmé que el chico no había ido allí a mear. Aunque mi deseo hubiese sido que nos pajeásemos juntos, en esa ocasión no lo pudimos hacer. En cualquier caso ya habíamos tenido ese primer contacto y aunque el chico no se había quedado supongo que por vergüenza, la cara de deseo con la que miraba mi polla me daba pie a pensar que en un futuro sí que podríamos tener nuestra aventura. Así ocurrió unos pocos días después. La situación se repitió, pero esta vez ya no partíamos de cero. Nos encontrábamos ambos en nuestros urinarios haciendo como que meábamos ...