1. Cuarentena insufrible (Parte II)


    Fecha: 13/09/2023, Categorías: Confesiones Autor: Angieyfanny, Fuente: CuentoRelatos

    ... cogerme a dos -dijo excitado.
    
    -Me refería a un trío con otro hombre -seguí con tono sexy, me senté junto a él y lo empecé a acariciar lascivamente- No te gustaría ver como otro me coge? -Le susurré en su oído:- "No quieres ver a tu nena reventada, escurriendo leche de otro hombre? Yo si quiero que me veas darte un espectáculo así"
    
    -Qué caliente eres, le diré a Miguel -me contestó- Entre él y yo nos cogíamos a tu mamá.
    
    -Miguel?? -dije sorprendida
    
    Miguel era un amigo de la familia, prácticamente era como mi tío. Siempre era muy amable y cálido con todos y yo le tengo mucho aprecio.
    
    -Sí, con tu mamá nos íbamos a algún hotel o a su casa –papá.
    
    -Es que siento como si fuera mi tío -dije un poco contrariada- no sé.
    
    -Yo creo que es muy buena opción, es discreto y está limpio -dijo papá- además tu mamá decía que cogia muy bien.
    
    -Pues si… está bien -dije dubitativa- creo que hacerlo con mi papá y mi tío será una experiencia inolvidable. Lo haremos terminando la cuarentena.
    
    -No, yo no puedo ...
    ... esperar tanto, solo voy a pedir unas cosas por Internet y le llamo.
    
    La verga de papá se sentía más pesada, supongo que la conversación y la idea del trío lo excitó.
    
    -Quiero que me des por el culo.
    
    -Vamos al cuarto.
    
    Nos encerramos en su habitación y tras esa puerta el incesto y la depravación reinaron. Nos masturbamos mutuamente confesando lo que habías hecho con otras personas, hicimos un delicioso 69 entre padre e hija. De ahí sólo puedo recordar que tuve mucho placer e increíbles orgasmos durante los casi 40 minutos que me sodomizó mi papá. Cambiamos de posiciones muy seguido buscándolo la máxima penetración.
    
    Caímos rendidos y el sueño nos ganó. Por la tarde comimos algo y vimos televisión un rato. En la noche, estando en mi habitación lo volvimos a hacer, pero los cambios de posición fueron menos variados y el ritmo de la copulación fue más lento. Lo hacíamos mirándonos a los ojos, besándonos con pasión y terminando con gritos y escalofríos. Si no hubiera sido mi padre diría que hicimos el amor. 
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