1. Mi hijastra


    Fecha: 21/01/2022, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: Padrastro, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X


    Quiero ser breve y directo al punto.
    Desde que una noche vi a mi hijastra trabada en la verga, mi pinga empezó a deseara.
    Esperé unos meses al cumpleaños de la madre y la embriague para que no se diera cuenta de nada de lo que haría con su hija.
    Por supuesto también le di licor a la hija.
    Le mezclé una cerveza llamada balboa, que es fuerte y luego seco sl.
    Aunque Lulú, le di poco para que estuviera muy conciente.
    Vivimos cerca de la playa y la fiesta fue ahí.
    Ya en la madrugada mi mujer se fue a dormir y las personas ya se habían ido.
    Lulu tambien se acostó y poco después fuí yo. Suavemente me metí en su cama y me abrazé a su cintura. Ella no me dijo nada, como andaba con ganas de culiarmela la pinga la tenía templada, y se la puso en el culo, ella siguió como si nada. Tome su mano y se la puse en mi ponga bien dura para que la sintiera y supiera lo que quería de ella, ella lentamente o instintivamente empezó a pajearme.
    Yo aproveché y empezé a acariciar sus tetas y a lamerle y chuparle el cuello, muy bajito escuchaba su respiración, esa que te indica que le está exitando. De pronto me aprieta con su mano más dura la ...
    ... verga y empieza a pajearme más rápido. Yo con una mano busca debajo de su ropa su coño, le corrí el panti a un lado y lo encontré, un poquito húmedo, empiezo a masturbarle primero el clitoris y luego a recorrer todo su coño con mi dedo, y así de ladito le corro bien el panti a un lado y le meto la pinga, ella chilla bajito, y se la empujó toda, tenía tantas ganas de culiarmela que empiezo a pinguearla duro, sin dejar de besar su  cuello. Ya siento que el panti me molesta.
    Sacó mi pinga y la acuesto boca arriba, le meto la pinga denuevo, y empiezo a culiarla,
    Amanecimos culiando ese día, me vine tres veces, y luego me fui a mi cama
    Desde ese día siempre que podía me metía en la cama de mi hijastra, aprovechabamos que no estaba su mamá y culiabamos,
    Pero cuando más aprovechabamos era cuando su madre se iba a visitar a su madre en el interior, mi hijastra decía que estaba ocupada con la universidad, pero era para quedarse a culiar, dormíamos juntos en mi cama,.
    Fue una época muy rica. No se compara con ninguna otra experiencia, quizás ese medito latente que alguien nos viera, o quizas el morbo de lo prohibido, era lo más exitante. 
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