-
El monstruo en la oscuridad
Fecha: 20/05/2022, Categorías: Gays Tus Relatos Autor: Cagliostro, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
Cuandi abrí los ojos solo pude ver una enorme y peluda silueta gracias a la luz de la luna que entraba por la ventana, pero claramente vi los ojos dorados y brillantes que me miraban a solo unos centímetros de mi cara. Fue la sensación en mi entre pierna lo que me despertó. Alguien me estaba cogiendo, una verga se estaba metiendi en mi y lo hacía de forma muy bruta pues cada vez que la metía yo sentía como si me partiera. Es verdad que soy hombre, pero soy uno transexual y hubiera preferido que me la metiera por el culo antes que penetrarem por adelante. Intenté safarme, pero esa bestia era pesada y cuando le lancé un golpe un gruñido grave me dejó congelado. Aquella verga monstruosa fue emoujada dentro de mi con más fuerza y no pude retenrr el gemido de dolor-placer que me provocó. Intenté apartarlo de inmediato pero sus enormes garras peludas me retuvieron y nuevamente oí aquel gruñido temible. Poco a poco comencé a disfrutarlo. Sentía sus duros y peludos muslos frotarse contra mis piernas, nuestros empapados genitales que se mojaban cada vez más. Creo ser yo el que más goteaba, pero eso no era importaba, todo lo que tenía en la cabeza era aquella verga del demonio frotarse en el interior de mi vagina. Golpeaba en mi interior con fuerza y violencia y me exitaban ada vez más sus gruñidos provocados cada vez que le arañaba o le golpeaba por la brusquedad de sus estocadas. Él volcó su peso sobre mi. Su torso enorme y peludo se aplastó contra mi y al fin sentí su ...
... cálido aliento contra mi cara. Hundió su cara en el hueco de mi cuello y sus embestidas se volviero más rápidas. Intenté pararle, esta ve en serio, este monstruo estaba llegando al climax y ya sabía yo que él deseaba eyacular en mi interior. No sé como lo supe, pero no tenía ninguna duda de que esas eran sus intenciones. Patee y golpee, pero dudo que ningún hombre se le pudiera resistir a su brutal fuerza. Sentí su descarga cálida y húmeda inundar mi útero, acompañada de un rugido aterrador y los espasmos violentos de su orgasmo. Mi cuerpo reaccionó y no lo pude evitar, me corrí después que él y por un momento olvidé lo que en verdad sucedía. Busque su boca, en este caso su hocico, y le dejé introducir su larga y babeante lengua hasta mi garganta y él no se movió. Pasó un largo rato antes de que me venciera el sueño. Esa bestia seguía sobre mi y dentro de mi cuando me dormí. La luz del sol inundaba mi habitación. La ventana estaba abierta, mis sabanas revueltas y mi entrepierna empapada y terriblemente adolorida. Fui al baño con dificultad, al levantarme me di cuenta que las sabanas estaban empapadas también, como si hubiera tirado un balde de semen sobre ella. Al olerme sentí un fuerte olor a animal que el monstruo había impregnado en mi. Sin embargo, nada de esto importaba. Al entrar al baño usé el espejo para ver si todo estaba bien. No lo estaba. Vi moretones y arañazos por todad partes, moretones en especiale en mi entre mis muslos y alrededor de mi ...