1. Follando con mi hermana


    Fecha: 21/05/2022, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: Anónimo, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    Tendría yo unos veinte años, mi hermana tendría unos dieciocho. Era una chica realmente preciosa, alta, delgada, una buena delantera y cara de picaruela. Siempre me había llevado muy bien con ella, habíamos jugado juntos y compartíamos todos nuestros secretos, pero hacía ya casi un año que la notaba distinta, se había hecho toda una mujer, y según a mi me parecía, demasiado, vestía siempre muy atrevidamente, y siempre la veía con algún chico, siempre distintos y siempre mayores que ella, evidentemente se lo pasaba en grande, nunca me dijo nada, pero un día le encontré un paquete de condones medio vacío en su bolso, según parecía follaba como una loca, y eso me fastidiaba, yo a mis veinte todavía era virgen, y eso que tenía un miembro de más que considerables dimensiones, pero claro, no vas a ir por hay diciéndole eso a las tías, yo en aquel entonces era muy tímido.
    
    Todo empezó un día, estaba yo duchándome, salí de la ducha como siempre, me secaba delante del espejo, desnudo, silbaba una canción distraídamente cuando me percaté que la puerta estaba entreabierta, cuando fue a cerrarla me encontré que mi hermana estaba detrás mirándome, al momento me tapé con la toalla y me puse coloradísimo.
    
    "Pero ¿qué haces ahí?" - la dije.
    
    "No sabía que la tuvieses tan grande" - me dijo ella. Aquello me hizo avergonzarme todavía más, no me acuerdo lo que balbuceé y cerré la puerta deprisa y corriendo, mientras pude oír a mi hermana riéndose detrás.
    
    Durante un par de días intenté ...
    ... esquivarla, estaba muy avergonzado, pero noté que ella cada vez me mostraba más atenciones, siempre quería hablar conmigo, y bueno, pasaba más tiempo en casa. Una semana después, cuando pensé que todo estaba olvidado, era viernes por la noche, nuestros padres habían salido a pasar fuera el fin de semana, estaba yo en mi cuarto estudiando, estaba terminando un trabajo en el ordenador. Entonces entró ella. Era verano, así que sólo llevaba una camiseta de manga corta que la llegaba a media altura de los muslos, era mía, se la di hacia tiempo, iba descalza y casi no la oí entrar.
    
    "¿Qué haces?" me preguntó. Me sorprendió un poco. La miré, estaba increíble, sus muslos resplandecían a la luz artificial, y sus pechos se marcaban en la camiseta, dos pezoncitos en mitad de esas dos montañas.
    
    "Terminando un trabajo" la dije volviendo al ordenador.
    
    "Tu tienes acceso a Internet, ¿verdad?"
    
    "Sí" la dije sin separar la vista del trabajo, tenía que terminarlo cuanto antes.
    
    "Por qué no me dices cómo funciona, porfa" me dijo
    
    "No tengo tiempo, tengo que terminar esto"
    
    "Venga hermanito, sólo un rato, nunca he visto cómo funciona"- me dijo, evidentemente eso era mentira, creo que nadie de nuestra edad no ha entrado alguna vez en Internet, pero ella se acercó, noté el calor de su cuerpo, me revolvió el pelo cariñosamente como solía hacer cuando me pedía algo.
    
    "Bueno, pero sólo un rato, luego te vas y me dejas acabar esto" la dije. Se puso detrás de mí, casi podía notar sus ...
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