1. Mi amigo Carlos, el amante de mamá, parte 3


    Fecha: 30/05/2022, Categorías: Sexo con Maduras Tus Relatos Autor: Anónimo, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    Como ya bien saben, mi mamá y mi amigo Carlos fueron amantes durante varios días de un verano hace ya un tiempo. Ella tenía 45 años recién cumplidos y Carlos mi edad, 18. Mi madre había descubierto al mes después que estaba embarazada y que no sabía quién si era suyo o de mi padre.
    
    Cuando Carlos recibió el mensaje, la llamó de inmediato. Yo salí de la habitación, y mi madre contestó, pero como estaba guardando todo lo del test de embarazo, puso el altavoz y escuché lo siguiente:
    
    C: Hola mi amor, no sabes lo feliz que me has hecho!
    M: Carlos, no te he dicho que es tuyo.
    C: Me da igual, yo lo presiento y sé que soy el padre! Yo me regreso para allá y esperamos al test de ADN, y luego nos vamos a vivir juntos, amor.
    M: Deja de fantasear, no ves que esto es serio?
    C: Tú qué crees? Que yo estoy bromeando? Yo me voy mañana mismo para allá a matricularme para estudiar y trabajar, y que tengamos nuestro bebé juntos, amor. Además que me imagino que te estás poniendo cachonda ya con lo de las hormonas también, y me vas a necesitar.
    
    Noté como a mamá se le erectaron los pezones y se sonrojó, sin decir nada.
    
    C: Yo sé que en estos momentos estás pensando en los ricos días que pasamos en tu habitación. Bájate los pantalones y has lo que te digo.
    
    Mi madre se bajó los pantalones y se recostó en la cama, metiendo su mano en su vagina. Carlos comenzó a recordarle como habían hecho a su bebé, teniendo sexo en la cama donde duerme con mi padre, a punto de ser descubiertos ...
    ... incluso. Mi madre comenzó a gemir de excitación, pero duró poco así, gimió más fuerte y paró de moverse. Había tenido un orgasmo.
    
    C: Descuida, amor mío, mañana mismo llego de regreso para allá.
    
    Esos días, mi madre había estado más excitada que otros días, y si bien antes ya había tenido buen sexo con mi padre según lo que podía escuchar, esos días luego de que Carlos se regresara había sido mejor aún, con mi madre seguramente pensando en se joven amante. Ese día la escuché gemir como nunca al acabar cuando mi papá se la folló.
    
    Al día siguiente, mi padre salió del trabajo como siempre. Yo estaba despertando y alcancé a ver que por el pasillo mi madre aún tenía ropa ligera de dormir, estaba con una bata delgada y se le traslucían los calzones y el sostén. En eso, casi como si hubiera esperado un minuto a que mi padre se fuera, sonó el timbre de la casa. Me asomé para ver, ya que mi madre se adelantó para abrir: era Carlos.
    
    Lo primero que hicieron, sin decirse nada, fue besarse largo y apasionado, con mi madre abrazada a él, y él sujetando con fuerza su culo. En eso, la levantó del culo, ella enrollo sus carnosas y torneadas piernas a su alrededor de su cintura, y la llevó de esa forma a la cama. Él cayó sobre ella en la cama, se besaron y se manosearon diciéndose cuánto se habían extrañado, mientras se sacaban la ropa, y pronto comenzaron a tener sexo en la posición del misionero.
    
    C: No sabes cuánto te extrañé, hembra mía, ahora te voy a depositar la leche que nuestro ...
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