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Sexo en exceso en el cantón Santa Ana
Fecha: 07/06/2022, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: yansy, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... situación económica allá es mala. Yo más creo que ahora tiene otra familia. Y Juanita andaba ganosa, deseaba que alguien le quitará la ganas de estar con un hombre, pero con el pueblo tan pequeño y don Gaspar un hombre muy conocido, le era muy dificil escaparse un día. Pero aquí entro yo. A las dos semanas, yo me moría de ganas de sexo. Y como Juanita tenía costumbre de bañarse de noche, el baño estaba retirado de la casa, le propuse que yo la vería mientras se bañaba, primero se negó, pero su negación fue más un si. Así que llegué, le toqué y ella me abrió, estaba desnuda, entre y el baño no tenía luz, solo un par de candelas, ella apagó una, quedamos en penumbras, pero fue mejor, yo la ví, Juanita era bonita, dos buenos senos que comencé a mamar de inmediato, se lo hacía de pie ambos, ella gemía, pero yo le decía que no hiciera ruido. Yo le chupaba los pezones y mi mano acariciaba su chuchita, para luego meterle dos dedos en su vagina y masturbarla, pronto su chuchita era una sopa. Luego ella me sentó en una silla que estaba dentro, ella se puso de rodillas y comenzó a mamarme la verga y las bolas, lo hacía con unas ganas increibles, parecía que quería desprenderme el miembro viril, lo metía a su boca y lo chupaba con fuerza, lamía mis bolas, pronto me dejó con la verga bien parada. Le dije que se montara encima de mi verga estando yo sentado, ella fue acomodando su chuchita encima de mi pene y pronto comenzamos a coger rico, ella movía muy bien sus caderas, ...
... mientras yo tenía capturadas sus tetas con las manos y las mamaba por turnos. Juanita sabía como coger en esa posición, mi verga estaba bien metida en lo profundo de su vagina y ella movía su trasero muy rico. Ella llegó a un orgasmo muy rápido, seguro era por la falta de sexo por mucho tiempo. Sin embargo siguió moviendo sus caderas y ensartándose mi miembro. Luego la puse al revés, es decir yo sentado en la silla y ella sentada en mi verga viendo hacia fuera, así yo le apretaba las tetas por detrás y la tomaba de la cintura para que se diera sentones secos metiéndose mi verga hasta lo más profundo de su chuchita mojada. Juanita se tapaba la boca a cada momento para evitar gemir muy fuerte, aunque aveces se le salían quejidos. Se notaba que esta mujer necesitaba sexo, ser cogida, a cada momento me decía -asi doctor asíi, por su madre no deje de cogerme!-. Juanita alcanzó otra larga corrida, con la cual casi tuvo que morder su puño para no gritar demasiado. Yo usaba condón (aunque no me gusta por cierto) por supuesto, eyaculé bastante. Luego se puso a limpiar mi verga chupándola, hasta que me la dejó limpia. Fue un palo casi rápido. Luego ella me aseo y me bañó todo, con agua y jabón, me jaló el pene muy rico y casi se me para de nuevo, le dije que lo hiciéramos otra vez, pero ella no quiso, dijo que se estaba tardando mucho para bañarse y podrían darse cuenta, que lo dejáramos para otra ocasión. Y esa otra ocasión llegó a los pocos días. Juanita me dejó una notita ...