-
Con un hombre de cuarenta
Fecha: 16/06/2022, Categorías: Gays Tus Relatos Autor: Fernando, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
Este es mi primer relato, y si es real o ficticio, se los dejo a su criterio. Lean, tóquense y disfruten ;) Me describo, soy Fernando, soy mexicano y estoy en mis 20's. Soy de complexión delgada, 1.71 m. de altura, 68 kilos, tez morena, con una buena distribución de mi masa corporal, dejando unas caderas y piernas grandes. Naturalmente velludo y guapo, a decir verdad. Soy principalmente activo, pero de vez en cuando, si la verga lo amerita, mi calentura me hace ser pasivo. Resulta que vivo aparte de mi familia, de manera independiente, mientras trabajo y estudio la universidad. Esa misma independencia me ha dotado de un deseo de explorar límites y experimentar por mi cuenta mi sexualidad. Soy bisexual declarado, aunque siempre he sentido una mayor atracción por los hombres, y sumado a mi juventud y contexto, los complejos no son un incoveniente para mí Esta historia comienza a finales del año pasado. Navegaba por Telegram, y un tipo me comienza a mandar mensajes para conocer más de mí. Me dijo que dió de casualidad con mi perfil, que le parecía guapo, y que además, estaba aburrido y deseaba platicar un rato. La aplicación indicaba que no estaba lejos, así que era de mi misma ciudad. La conversación fue bastante normal, con las preguntas de siempre "¿Cómo estás?, ¿edad?, ¿gustos?..." Él es un hombre más grande que yo, en sus 40's, y no fue hasta que conversamos por WhatsApp que vi una foto de perfil suya. No era guapo, pero era atractivo (cuarentón, barbón, labios ...
... delgados, y después descubrí, una actitud relajada, nada amanerada). Para no decir su nombre, lo llamaremos Eduardo. La conversación era amena. Pasamos números de teléfono para platicar también por WhatsApp. Con el paso de los días, las conversaciones siguieron, hablando de nuestras perspectivas de amor, sexo y noviazgo, entre otras cosas. Naturalmente, pasó a ponerse más caliente la cosa, y empezamos a conversar sobre lo que nos gustaba en términos sexuales. A él le gustaban los chavos más chicos, y suele ser activo, pero que con alguien como yo, se animaría a ser pasivo. A mi, me encanta coger, estar en tríos, hacer el sexo oral y especialmente el beso negro. De esta conversación vi una posibilidad de tener una cita sexual o cuando menos, tomar una cervezas con alguien interesante. Quedamos en salir el fin de semana, un sábado, él pasaría a recogerme en su auto en un punto cercano a mi casa después de salir de un bar con sus compañeros de trabajo. Llegó el día, y después de arreglarme: bañarme, quitarme la barba y demás, me encaminé al lugar acordado. Estaba un poco nervioso, porque prácticamente había accedido a salir con alguien que no conocía físicamente, y estaría a su merced estando en su auto. Aún así, me animé. A la hora acordada, le mandé un mensaje y al poco rato llegó. No lo reconocí en un primer instante, pero supe que era él. Me acerqué al auto, él bajó la ventana y saludé: -Hola, buenas noches, ¿eres Eduardo?- -Sí, tú eres Fernando. Sube, vamos por unas ...