1. CONOCIENDO LA HISTORIA DE MI AMIGA ZOOFILICA ANA


    Fecha: 30/06/2022, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: CAMILA, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... nos volvimos a tocar, aunque él me buscaba todo el tiempo. Una noche, va a despertarme como a las 3 de la mañana para mostrarme algo. Damos una gran vuelta por la casa para quedar de la otra cara del jardín para mirar al quincho. Con la poca luz que llegaba del alumbrado público ya que esta algo alejada la casa de la entrada, pude ver a mi madre como era montada por el perro de la casa. Mi madre era bastante grande, yo salí chaparrita a mi padre que nos abandonó. El perro estaba colgando sus patas por la diferencia de altura con las ancas de mi madre, que se masturbaba mientras sentía al perro tirarle su leche. Luego de un rato, lo dejó bajar y le terminó de limpiar la verga succionándosela por un buen rato. Luego el perro le hizo lo mismo haciéndola acabar de placer con sus lamidas. Me cuenta mi primo que ella por lo general cada 2 semanas se venía con el perro al quincho, pero cuando estaba frío se iba al depósito donde se encerraba para coger.
    Esperamos a que ella se retire y nos quedamos charlando un rato, ambos decíamos que era por estar sola y no tener un hombre en la casa. Que su amante seguramente no estaba disponible todo el tiempo. Cuando regresamos a la casa nos metimos en su habitación para descargarnos también. Él me regalo su primera lamida de concha y yo le entregué mi culo esa noche. Aunque salí a duras penas de ahí por lo dolorida que quedé. Desde esa noche cogíamos prácticamente dos o tres veces por semana. Apenas teníamos lugar lo hacíamos.
    Un día mi ...
    ... primo se accidenta del caballo por lo que lo llevan a la ciudad y estuvo internado como 3 meses ahí. El primer mes se sintió mucho la ausencia, pero en el segundo ya sentí la necesidad sexual. Volví a espiar a mis tíos, y ahora a mi madre que ya le sabía la rutina. Pero una noche, me fui al mismo lugar que ella, el perro no tardó en llegar, solo me miro y me olfateaba las piernas. Con un poco de miedo las separé para dejar lugar a mi vagina que estaba al aire libre. El perro no se demoró el hacerme sentir el placer con su lengua áspera, con varios lengüetazos super sabrosos. Me gustaron mucho, esa lengua larga y ancha era mucho mejor que la de un hombre, así que me acomodé mejor sobre el banco que había ahí, tal como lo hacía mi madre y me puse a disfrutar de sus lamidas. Estaba en otro mundo dejo caer mi cabeza producto del placer y miro hacia atrás, encontrando a mi tío observándome.
    Me levante de golpe, estaba asustada, no sabía cómo reaccionar. Él, con la mirada seria se acercó a mí, me tomo de los hombros y me hizo girar para luego hacerme poner en 4 patas en el sillón. Sin demorarse, su verga estaba buscando entrar en mí. Esta era mucho más gruesa que la de mi primo, sentía como mis paredes se estiraban, pero la lubricación que tenía permitía que se deslizara sin problemas. Solo me limitaba al silencio, él tampoco decía nada, solo me bombeaba cada vez más fuerte, más rico, más profundo. Yo empezaba a gemir de placer, sus manos ahora tomaban mis pechos y pellizcaban mis ...
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