1. CONOCIENDO LA HISTORIA DE MI AMIGA ZOOFILICA ANA


    Fecha: 30/06/2022, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: CAMILA, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... pezones. Lo estaba gozando tanto que apretaba mi culo contra él en cada embestida, el orgasmo llegaba, sentía mis piernas temblar, mis pezones se endurecían y mis jugos salían de a chorros. Me hizo acabar junto con él, luego se sentó a la par y me hizo que se la limpie con mamadas, incluido sus testículos totalmente afeitados que se hacía más placentero. Su verga apenas entraba su glande en mi boca, así que con la lengua hice el resto. Después de eso me dijo que cuando necesite lo busque a él, que no necesitaba un perro para eso. Además, sabía de mi relación con mi primo, así que sería nuestro secreto. Sabía que a partir de ahora estaba a su merced, aunque lo había disfrutado mucho de su verga gruesa. Se marchó al día siguiente para su trabajo, así que no pude disfrutar de nuevo por otra cogida.
    Con la llegada de mi otro tío, con quien se vieron unas horas en el camino, pues así contó al llegar, las cosas iban a estar mejor para mí al parecer. En los pocos momentos en que coincidíamos, notaba que por momentos me miraba, pero cuando me daba cuenta y yo lo veía, de inmediato desviaba la mirada a otro lado. Supe ahí que algo le tuve que haber contado su hermano. Pasaron ya tres días de su llegada y no me había insinuado nada, yo seguía caliente así que decidí volver a visitar al perro. Antes revisé que mi madre durmiera y me dirigí al quincho. Esta vez me puse en 4 patas y dejé al perro que me satisficiera con su lengua, algo que lo hice muy rico. Cuanto menos lo pensé, el ...
    ... perro me montó y buscaba penetrarme, pero no estaba segura de hacerlo así que coloqué mi mano para cubrirme. El perro seguía insistiendo con sus puntadas, instintivamente separe mis dedos dando lugar a que la punta empiece a introducirse en mí. Al sentir mi humedad se acomodó mejor y empezó a bombear con fuerza logrando penetrarme, pude sentir como su bola sobrepasó mi mano y se introdujo empezando a crecer en mi interior. Ese sexo violento que te daba y sentir como crecía en tu interior, sumado a los chorros de leche que brotaban era muy placentero. Luego se detuvo, pero su verga seguía latiendo en mí. En algún momento tomé una de sus patas traseras, supongo que es lo que vi que hacía mi madre, entonces cuando se bajó por un costado quedó igual pegada a mí, culo con culo. Mi tamaño por lo visto quedaba justo con la altura del perro así que estábamos cómodos los dos al parecer. Ahora entendía a mi madre, más aún al sentir desabotonarse después de unos minutos.
    Al día siguiente comenzaba un fin de semana largo, así que me mandaron a llevarle el desayuno a media mañana a mis tíos que estaban en la finca. Sabían que iba así que no me arriesgué a espiarlos. Cuando llegué, mi tía hablaba por teléfono, así que después de compartir con ellos el desayuno, se retiró para ir a ver unos asuntos con sus hermanas. Me quedé ayudando, paramos al mediodía para descansar, aunque yo no tenía mucho que hacer. Pero durante todo ese tiempo sentía las miradas de mi tío. Nos fuimos sin ninguna novedad ...
«12...456...»