1. La perdida de mi inocencia


    Fecha: 08/07/2022, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: yayt, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    Hola a todos los chicos y chicas que visitan este sitio.  Mi nombre ficticio es Ligia.  En este momento tengo 23 años, pero lo que a continuación relataré sucedió cuando estaba en noveno grado.  Soy trigueña con ojos café, desde mi preadolescencia, observé que mis bubis me crecieron antes de tiempo, cuando mis amigas empezaban con pequeños volcancitos, yo ya tenía un buen par de tetas, que mi mamá ocultaba con fajas o doble ropa, una blusa y camisa, y lo mismo con mis caderas, comenzaron a ensancharse antes de tiempo y no tengo mal trasero tampoco.  Pero mis padres, en lugar de lidiar con eso, y darme una educación sexual, acerca de mis partes íntimas, me mantenían oculta la información y me trataban como una nena.  Quiero además indicar que la familia era de condiciones bastante precaria.  Asistía a una escuela oficial.  En ese año del relato, tenía un profesor de nombre ficticio Manuel, de unos treinta y tantos años, alto, delgado y con cabello rizado.  La verdad es que el profe Manuel era muy atractivo y a más de una de nosotras sus estudiantes, era nuestro amor platónico.  De la noche a la mañana, pasé a ser la preferida por un suceso; ese día hubo un aguacero y me mojé la ropa, entonces en el baño del colegio, ya habíamos salido, me quité la faja de mi senos y además ese día llevaba una falda muy corta, y no es que así me la diseñaron, sino era el tercer año que la usaba y yo ya había crecido y ahora me quedaba muy cortita.  Cuando salí, el profesor Manuel de lejos me ...
    ... hizo señas, aún llovía, quería darme jalón a mi casa, yo corrí muy contenta, pues nada menos que el profe Manuel quería darme aventón.  Al entrar el profesor no dejaba de verme las piernas y mis senos que ahora empujaban la camisa y esta se abría y mostraba lo grande de mi busto.  Yo hasta noté que el profe se puso nervioso y me sonreía, siempre viendo de reojo mis muslos y mis senos.  Durante el viaje, me dijo que si quería ir un rato a su casa a secarme, que quedaba antes de mi casa.  Yo sin saber que hacer, acepté.  Fuimos a su casa, el al entrar me llevó toalla, una secadora para el cabello, de pronto hasta una bebida caliente.  Yo me sentía realizada, pues como dije me gustaba mi profe Manuel.  Y de pronto, él, que era un buen orador, me empezó a decir que yo le gustaba sobre las demás chicas del grado, que yo era muy inteligente y total que me convenció con su discurso y caí como mosquita.  Me dijo que había observado que él me gustaba y quería decirme que la atracción era mutua, qué el sentía lo mismo.  Esa tarde me besó, bueno me enseñó a besar, yo era un poco torpe al inicio, luego sus manos tocaron mis piernas y mis muslos, sus manos eran incontrolables, luego me apretó los senos sobre mi blusita.  Yo me puse nerviosa y le dije que me llevara a casa, él dijo que estaba bien y me llevó a mi casa, nos despedimos de un beso en la boca.  Al salir del auto, mi corazón me daba vueltas, estaba muy emocionada por lo sucedido.
    
    Luego no fue difícil encontrar un momento en ...
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