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De enfermera
Fecha: 22/07/2022, Categorías: Tus Relatos Autor: José yanes, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... después que salía la paciente, sus huevos choquen con mis nalgas y él se volvía loco con mis nalgas que oscilaban con el mete y saca de su vergota, asprando el olor que dejaban las viejas Terminábamos los dos en un tiempo muy breve. EL PACIENTE. En los hospitales no sólo hay sexo entre el personal de salud, sino también con pacientes. En una ocasión estuvo internado varios días un hombre de unos 40 años por un padecimiento crónico que correspondía su internación por algunos días. Requería que esté casi permanentemente en silla de ruedas. Me gustaba y sabía como ponerlo cachondo. Un día entré a su habitación y empecé a mostrarme, hacía casi todo de espaldas a él para que viera mi enorme culo y se pusiera caliente. Él no pudo más y literalmente se abrazó de mi enorme poto, frotó su cara en mis nalgas. “¿Quieres cogerme, le pregunte?”. Me respondió mostrándome su vergota , me bajé el pantalón y poco a poco me la fui metiendo…Ufff era como si un enorme palo durísimo me atravesara hasta mi estómago, qué pene más duro el del tipo. Al mover mi culazo con los sentones subía a su nariz el olor de mi culo que lo hizo terminar muy rápido, yo seguí moviéndome hasta terminar. Qué rico!!!. EL IGUAL. En los hospitales las enfermeras, camilleros, auxiliares, en algunos casos los administrativos se puede decir que estamos en el mismo nivel jerárquico. Esto me pasó en el anterior lugar donde trabajé, hace cuatro años. Entró a trabajar como camillero un chavo muy ...
... simpático, además de fortachón, por el trabajo que realizaba. Con él lo hicimos todo y estuvimos saliendo unos pocos meses a escondidas de su noviecita. Nos metíamos a un depósito o a cualquier lugar y yo le chupaba el pito, estaba muy bien dotado me abría tanto que me provocaba pedos vaginales. El me chupaba mi pucha hasta que desesperada le pedía que me meta su vergota. Me gustaban sus manos de dedos nudosos y gruesos que me los metía a mi culo mientras me cogía. Con él chingábamos por lo menos tres veces al día y en la noche lo despedía bien seco pa que no tenga qué darle a su chavita. Ahora ya soy desenfada y cínica, pongo el ojo de mi panocha, siempre hambrienta de vergas y de machos, en el elegido y voy directo al grano. Si es médico arreglo los turnos para quedar como su asistente. Si es interno, encuentro el momento propicio para decirle al oído: “Quieres oler mi culo?” y observo como sus sienes empiezan a palpitar y su rostro se enciende, me lo meto a un rincón y ahí me hago oler mi culo, lamer mi panocha y chupar su verga. Si es administrativo y tiene buen bulto, le digo: “estoy sangrando de abajo, quieres mi caldo?” y hago que me chupe y lama mi panochón menstruante. El sexo en los hospitales es así, furtivo, ansioso, colmado de rapidines, temeroso a ser encontrado. Todos contra todos, todo el día, todos los días. Sexo entre médicos, sexo entre médicos y enfermeras, sexo entre médicos y pacientes, entre pacientes y enfermeras, sexo entre administrativos y estos ...