1. El Ladrón l


    Fecha: 07/09/2022, Categorías: Gays Tus Relatos Autor: lilcsiss, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... me dijo. 
    
    “Llévame al cuarto de tus padres”.
    
    Yo no sabía cómo es que él sabía que vivía con mis padres, pero con los nervios que sentía , decidí mejor no preguntar. Me dirigí al piso de arriba, él me siguió y cuándo entramos al cuarto de mis padres empezó a abrir las puertas del armario y a buscar entre las cosas. Yo le pregunté.
    
    “¿Qué estás buscando?”
    
    “Shh, no quiero que hables”,  me contestó. 
    
    Siguió buscando hasta que vi que sacaba uno de los perfumes de mi mamá y me lo daba. 
    
    “Quiero que te pongas este perfume, te desnudes y me esperes en la cama. Tengo que ir a buscar algo”. 
    
    Yo temeroso, pero excitado le dije que sí y mientras él salía del cuarto, me desvestí y me rocié el perfume y me acosté en la cama boca abajo, dejando mi culo al descubierto y a la vista de la entrada de la habitación. No podía negar mi excitación y la anticipación por lo que sucedería. Lo escuché llegar, y estaba a punto de voltearlo a ver cuándo dijo. 
    
    “Quédate en esa posición”. 
    
    Escuché como se retiraba la ropa, la dejaba sobre suelo y se subía a la cama. Yo estaba acostado, no veía nada de lo que hacía pero de pronto el estaba encima de mí, su espalda desnuda pegada a la mía y su verga pegada a mi culo. Sin pensarlo empujé mi culo más a su verga y solté un gemido. No sabía como era, no la había visto, pero en ese momento era los que menos me importaba. 
    
    “¿Ya sentiste todo lo que te vas comer hoy perrita?” - me dijo. 
    
    Intenté decir algo pero lo único que me salió ...
    ... fue un gemido. El se rió. 
    
    “Maldita puta, estás tan prendida que ni hablar sabes. No te preocupes, así te quiero hoy”
    
    Después de decir eso comenzó a besar mi espalda, mi cuello, me daba pequeñas mordidas y  mientras metía sus dedos debajo de mi cuerpo y jugaba con mis pezones que estaban duros y parados. Yo simplemente gemía, había perdido la capacidad de pensar en cualquier otra cosa, solo quería ser cogido. Estuvo así un rato jugando conmigo y después me dijo. 
    
    “Quiero que te voltees” 
    
    Hice lo que me dijo, me volteé y ahí estaba él. Con su cuerpo desnudo, marcado, con vellos en el pecho y el abdomen bajo, una piernas gruesas y una verga enorme, larga, un poco gruesa, y circundada, y debajo unos huevos enormes, velludos y cargados de leche. El vió mi como mi mirada se posaba en esa verga enorme y vi como él a su vez volteaba a ver la mía parada. 
    
    “¿Impresionada de ver una pija eh? Pues viendo la miniatura que te cargas, no me sorprende, tienes pija de perra. Así que dime, ¿quieres probar una verga de verdad?”
    
    No se esperó a mi respuesta, pues en un segundo ya la tenía en frente de mi rostro. Olía a sudor y un poco de orines, un olor delicioso. Se me hacía agua la boca. Nunca había comido una verga, pero para mí era perfecta. 
    
    No me hice esperar y comencé a chuparla, lo hacía con incertidumbre en un principio, pero conforme tomaba seguridad me encontré intentando meter más y más de ella en mi boca.  Jugaba con mi lengua e intentaba mantenerla alejada de ...
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