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El Ladrón l
Fecha: 07/09/2022, Categorías: Gays Tus Relatos Autor: lilcsiss, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... mis dientes, la disfrutaba y chupaba imaginando que era una paleta. El estaba hincado sobre mí y lo escuchaba gruñir. Eso me excitaba más y me motivaba a poner más empeño en introducirla más a mi boca hasta que comencé a tener arcadas. Lágrimas salían de mis ojos y estaba a punto de sacarla, cuando me tomó fuertemente de la cabeza y me empujó toda su verga lo más que pudo. “Así es como se hace puta”, me dijo entre gruñidos. Yo sentía que me iba a atravesar la garganta. Más y más lágrimas salían de mis ojos, me ardía la garganta y aunque mi excitación no disminuía, ya no podía continuar. Sus huevos se mecían con la fuerza de sus embestidas y allí estaba yo, débil y a su merced, me sentí como un objeto. Pensé que nunca terminaría y que me ahogaría, así que traté de relajarme y concentrarme en los gruñidos de placer que salían de su boca. Finalmente se detuvo y sacó su verga brillando con la saliva de mi boca. “Ya irás entrenando esa boca perrita. Ahora quiero que abras las piernas y te acuestes boca arriba.” Hice lo que me dijo, me coloqué como en la posición indicada y una vez más lo vi en frente de mí todo imponente, con su verga al tope. Él se acercó a mi cuerpo, me vio temblar y me dijo. “Tranquila perrita, ya verás después como disfrutas.” Seguido de esas palabras se acercó a mi y mientras me agarraba de las cintura, comenzó a lamer y morder mis pezones. No lo hacía con suavidad, era rudo, un poco salvaje, pero era un dolor que disfrutaba y me ...
... hacía retorcerme. Comenzó a bajar por mi cuerpo y después estaba a la altura de mis huevos y mi ano. “Levanta y abre más las piernas” me dijo. Seguí sus indicaciones y acto seguido sentí algo húmedo invadiéndome. La sensación era increíble, no era como nada que hubiese sentido jamás. Empecé a gemir mientras sentía como su lengua me invadía, humedecía ese espacio de mi cuerpo y me dejaba débil de deseo, tenía la vista nublada y el incrementaba la fuerza con la que chupaba mi ano. Mi verga estaba durísima y con una de mis manos comencé a tocarla…De pronto, se detuvo, sentí que se alejaba de mi culo me agarra los brazos y me decía a la cara. “No quiero que jamás te vuelvas a tocar la pija. Si te quieres correr tendrás que hacerlo de otras maneras, pero tocarte de nuevo, jamás. Eso ya no te corresponde. ¿Entendiste?” Yo no entendía qué pasaba, pero no quería que se detuviera, así que le dije que sí. Pero pareció no ser suficiente pues él me dijo. “Como aún no puedo confiar en ti, quiero que te pongas en cuatro, con tu culo hacia mi” Hice lo que me dijo y quedé mirando hacia la cabecera de la cama. Después escuché como tomaba algo del lado de la cama y me decía. “Mientras te cojo vas a mantener la mirada fija en esto que te voy a dar. No quiero objeciones, ¿de acuerdo?” No sabía qué esperar, pero tenía claro que decirle que no, no era una opción. “Entendido”, le contesté. Él me pasó un objeto y con una mano lo tomé. Cuando vi o que era me quedé ...