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El Ladrón l
Fecha: 07/09/2022, Categorías: Gays Tus Relatos Autor: lilcsiss, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... petrificado. Era un marco con una foto de mis papás en su día de bodas, sonriendo hacia la cámara. “Quiero que tus papás sean testigos de como te convierto en mujer, y que quede marcado en tu memoria para que siempre recuerdes lo que eres, así que más te vale que no quites la mirada de ahí.” No pude decir nada, no supe reaccionar. Mi cuerpo decidió engañarme una vez más pues en ese mismo instante, el ladrón comenzó a introducir un dedo en mi ano y otra vez caí en un vórtice de placer. Comenzó de manera suave, sentía la invasión de aquel dedo que entraba y que salía. Se sentía bien, estaba disfrutando aunque todavía con un poco de renuencia a miraba la foto de mis padres. Después de una rato, comenzó a aumentar el número de dedos que introducía, me hacía lamerlos y luego los introducía, primero dos, y luego tres. En el tercero empecé a sentir incomodidad, ya no estaba tan seguro de lo que sucedería después. Estaba listo para interrumpirlo y decirle que parara, que me dolía, que ya no quería, pero la humedad de su lengua introduciéndose una vez más en aquel espacio de mi cuerpo, hizo que me callara. Empecé a gemir, a emitir sonidos extraños y para mi asombro, en todo momento miraba la foto de mis padres. “Estás muy cerrada zorrita, pero ya te humedecí y te preparé un poco. Ya no quiero esperar y se qué tú tampoco, así que prepárate para recibirme. Después de esto serás mía. ¿Lista?” La verdad es que tenía miedo, pero no sabía cuando se me presentaría otra ...
... oportunidad así, por lo que le dije que sí. “Ya sabes dónde quiero tu mirada en todo momento”. Asentí con la cabeza, sentí su brazos tomarme de las caderas y su verga dura pegarse a la entrada de mi culo. Empezó a empujar y sentí la cabeza de su verga entrar en mi culo. Era enorme y me dolía, pero me aguanté un poco. Después introdujo un poco más de su verga y ya no pude, sentía que me iba a romper, mis ojos empezaron a lagrimear y la fotografía de mis padres se tornaba borrosa. “No puedo, me duele mucho.” le dije a modo de suplica. “Shhh, no hables, las putas aguantan”. Me dijo y acto seguido me cubrió la boca con su mano. Sentí que empujaba un poco más su verga en mi culo y de pronto de una embestida me la metió toda. Quise gritar del dolor, me ardía mi interior, era un ardor y dolor difíciles de describir. Salían lágrimas de mis ojos y mientras sufría, veía el rostro de mis padres sonreírme a través de las fotos. El ladrón comenzó a moverse dentro de mi, a dejar que mi cuerpo acomodara aquel pedazo de carne. Lo escuchaba suspirar, y gruñir. “Uff, tenía mucho sin cogerme una putita virgen como tú” me decía entre jadeos. El dolor se combinó con entumecimiento y después con un poco de placer. Su verga había tocado un punto clave. La sacaba hasta la mitad y después la volvía a meter, lentamente, dejando que mi cuerpo se relajara. Mi cuerpo se acostumbró al dolor y a la invasión que pasaron a segundo plano, y a través de su mano en mí boca empezaron a ...