-
Mi madre y mi abuela
Fecha: 25/11/2022, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: Mario Ramírez, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... que bajaba con su perro al que dejaba al lado de la silla junto a la mesa y comíamos en silencio viendo algún programa de tv. Luego, daba las buenas noches y se retiraba en silencio a su cuarto. Así todos los días, sin cambio alguno. Cierta noche me levanté para ir al baño y al pasar por la puerta del cuarto de papa, sentí un ruido extraño y lentamente abrí la puerta para saber si se encontraba bien mi papa, cuando lo que vi fue algo inesperado, sorprendente y volví a cerrar la puerta sin ser advertido. Fui al baño y me acosté. No podía sacar de mi mente esa escena: papá desnudo en cuatro patas era penetrado por la pija del perro que se lo tenía montado, por lo visto no era la primera vez y comprendí tanto apego al animal, claro era “su macho cogedor”. Sí, mi padre se dejaba penetrar por el animal y gozaba haciéndolo. Jamás lo hubiera pensado, pues, nunca me dio a entender su desvío sexual por el animal o que mientras mama vivía, que tuvieran problemas sexuales, al contrario, se los veía muy bien juntos. No podía dejar de pensar en eso, cuando me tuve que hacer una buena paja para aliviarme y poder dormir. Al día siguiente, papá se levantó y junto al perro desayunamos antes de irme al trabajo. Lo observaba pensando: ¡Viejito puerco! ¿Te gusta que el perro te rompa el culo? ¿No?” Lo miraba y no salía de mi asombro. Papá era la puta de ese perro grande con, seguramente, un pedazo enorme, que mi padre se tragaba por el orto y lo hacía gozar. Pensar eso me puso la pija al ...
... palo y como se me hacía tarde, me levanté de la silla y levanté la mesa, notando la mirada de papa hacia el bulto que me explotaba bajo el pantalón. No me importó pues llevaba prisa, aun debía prepararle el almuerzo, a la vuelta prepararía la cena. Papa no perdía detalle del bulto que no se me bajaba, es más parecía querer romper la ropa rara salirse de allí. Listo para irme, papá seguía mirando en silencio mi entrepierna que sin notarlo yo, había manchado el pantalón con algunas gotas de jugo pre eyaculatorio y quizás eso lo excitó a papa. Al regreso del trabajo me puse a preparar la cena y vi que papa estaba sentado en el living con su perro al pie. Raro, porque no salía en casi todo el día. Lo saludé a la pasada y puse manos a la obra en la cocina. Él se levantó del sillón, con el perro, y se sentó en una silla de la cocina y me observaba. Cada tanto, porque me parecía raro, yo miraba a papa que no me sacaba los ojos de encima y eso me producía cierto morbo, quizás esperaba que se me volviera a para la pija para mirarme el bulto y eso inesperadamente me pasó. La pija explotaba bajo el pantalón y él lo notó. Yo iba i venía por la cocina y de pronto vi su enorme bulto entre las piernas. Papa se calentaba mirándome y no me extrañaba, pues, si se calentaba siendo cogido por un perro, podía esperar cualquier cosa de él. La cosa que se me volvió a machar con mis jugos el pantalón y no lo ocultaba, seguí con lo mío. Cuando terminé de cocinar, me fui a sentar a la mesa frente ...