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HACIÉNDOME CARGO
Fecha: 25/11/2022, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: Mario Ramírez, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... lo que me pidió y me retiré a mi cuarto. Me recosté en la cama y sacándome la ropa comencé una lenta, pero exquisita paja pensando en mamá masturbándose con sus chiches. Ya había acabado y seguí recostado acariciando mi pija cuando desde el cuarto de mamá comencé a sentir el sonido de alguno de esos aparatitos. Escuché atentamente y no tardó en confirmármelo, pues, se escuchaban claritos sus gemidos y balbuceos, gozando como yegua. ¿Estará usando el que me dijo que le gustaba más? –Me preguntaba y no queriendo quedarme con la duda, lentamente y sus hacer ruido, me fui acercando a su puerta y allí la vi con las dos manos se enterraba ese pijón y se retorcía de placer. Me empecé a hacer mi segunda paja mirando a esa hembra caliente cómo se masturbaba. Segundo tardaron en que diera un salvaje grito, dando a entender que había llegado a un orgasmo y sin sacarse el aparato de la concha, quedó dormitando. Me animé a entrar en su cuarto para observarla y tuve aceleré la paja y acabé. Cuando me retiraba, oí su voz que decía: ¡Gracias! Me encantó ver cómo te hiciste una paja mirando a tu mamá. Sentí una profunda vergüenza y regresé a mi cuarto y no salí hasta tiempo después en que ella me pidió llevarla al baño. Cuando lo hice, no podía mirarla a los ojos, pero al darme vuelta para salir para que ella pudiera hacer lo suyo, me pidió que no hacía falta que me fuera, total, ya nos vimos desnudos. ¿No? Y empezó a orinar sentada y soltó un par de pedos, seguido de una carcajada de ...
... ella. La miraba súper avergonzado, tampoco había hecho eso delante de mí, se limpió y le ayudé a sentarse en el bidet. Le alcancé la toalla y una vez seca, la acompañé hasta su cama. Seguidamente, sin palabra alguna, regresé a mi cuarto. Al rato, otra vez el zumbido de alguno de sus aparatitos, parecía que se quería poner al día con las pajas. Por la noche, le llevé la cena en una bandeja como de costumbre y la llevé al baño. De regreso a la cama, me pidió que no me fuera que me sentara en la cama a su lado. Lo hice tímidamente y agarrándome una mano y acariciarla dijo: La muerte de papá me causó mucho dolor, menos mal que vos estás conmigo para lo que sea. ¿Verdad? ¡Claro! Respondí. Ella seguí diciendo: La cuestión que, a falta de tu padre, vas a tener que hacerte cargo de muchas cosas. Sí, lo sé. – Respondí. Mi madre, sosteniendo mi mano, la fue llevando a uno de sus pechos y se acariciaba con ella, diciendo: También, siendo el único hombre en la casa, vas a tener que hacerte cargo de satisfacer mis deseos sexuales, no sólo con los juguetes. ¿Me Entendés? Mientras frotaba mi mano en sus dos pechos sobre el corpiño. No me atrevía a mirarla pensando que me estaba proponiendo coger con ella. Si bien oírla me excitó mucho y deseaba hacerlo, era muy vergonzoso consentirlo. Me quedé en silencio y ella volvió a preguntarme si lo entendía, mientras ahora, bajaba mi mano hacia su panza y seguí en dirección a su entrepierna. Tironeé tratando de frenarla, pero ella estaba ...