1. Relatos eróticos esposos cómplices cap 41


    Fecha: 19/01/2023, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Chacri, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... seguir. Vino un tercero diciéndome que atrás del telón había un sitio que podíamos utilizar sin problemas, fuimos con mi esposo viendo una cama, una mesa con silla. El señor nos dijo que allí dormía él, que era el guardian del cine y que nos lo podría prestar si  le hacía un servicio sexual completo y permitía pedir una colaboración económica a los cacheros para asear el ambiente. Mi esposo le dijo que yo no era una puta, solo lo hace para divertirse. Yo lo entiendo por que no es la primera casada que viene por lo mismo y tampoco será la única que utilize ese ambiente. Aceptamos por qué la poca luz permitía ver los cuerpos y sus movimientos más no sus caras. Una vez aceptado nos desnudamos viéndole una pinguita de 10 la cuál me metí a la boca durante unos minutos para luego colocarle el condón y piernas arriba le soporté las primeras embestidas para luego boca abajo dando sus últimas pero más salvajes estocadas  terminó cansado. Se limpió dándome  las gracias  me dijo que me quede calata y el se encargaría de mandar al próximo cachero.
    
    Llegó un morenito joven, le dije que se quite la ropa y vimos una pinga larga como de 20 pero delgada, muy dura de huevos medianos. Después de gozar dándole una rica mamada se echó encima mío clavándome de a pocos pudiendo darme gusto en todo ese trayecto tan delicioso hasta que llegó a la raíz , después de eso se le acabó la delicadeza por que inició unos movimientos salvajes de acuerdo a su juventud hasta que sentí una buena cantidad de ...
    ... leche alojada en el condón que luego arrojó, dejándome con las ganas de tragarlo.
    
    Luego vino el guardian para preguntar si podía aceptar a dos cacheros juntos. Miré a mi esposo quién después de afirmar con la cabeza, vimos ingresar dos hombres altos mayores diciendo que eran primos. Al desnudarse vimos  a dos peludos pingones de 20 cada uno gruesas con unos huevasos. Con mi esposo dudamos pero quería probar nuevas cosas no importaba el dolor si es que después vendría el placer va que es hermoso.
    Entre los dos se repartieron mi cuerpo no dejando ni un trozo de piel sin va ser acariciado y ellos en ningún momento ociosos. De pie mientras uno metía lengua en mi concha el otro lo hacía en mi culo. Por momentos veía la cara de mi esposo, miraba sus pingas que se banboleaban y miraba y se deleitaba con mi cuerpo desnudo esperando la parte crucial o sea el sacrificio al que iba a estar sometida su esposa. Llegó el momento esperado. Uno se echó  encima mío clavándome su pinga no pudiendo ni gemir por qué ya tenía la otra  en mi garganta, luego sin sacarla de mi boca el otro cachero me volteo metiendo toda su pinga en mi culo, yo solo podía hacer gestos. Al rato cambiaron de posición repitiendo lo mismo con mi cuerpo, mientras de reojo veía a mi esposo no se si sufriendo o gozando por lo que veía. Tenía una idea de lo que podía venir después y así fué. Después de acariciar mi cara, besarme en la boca me indicaron que me siente encima de uno, después de hacerlo, el otro se colocó ...