1. Trabajar en Seguridad Privada tiene beneficios 1.


    Fecha: 26/04/2023, Categorías: Gays Tus Relatos Autor: Quilmeshot, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... fascinado.
    
    -Joder, papá -resople-. Es enorme. Recuerdo que te la vi alguna vez  meando, pero no la recordaba para nada así.
    
    Cuando dije eso se rió .
    
    -No me la viste así, seba - me jodia. ¿Quieres verla ahora?
    
    -Sí -respondí, estaba más caliente que una pava.
    
    -Sácamela - me desafío.
    
    Lo hago sin pensár dos veces. Le bajó los pantalones haciéndola salir, hinchada y tiesa como estaba. Me estremecí cuando sentí lo dura al poner mi mano alrededor de su verga 
    
    -Uff -resople-. Qué caliente está, Fabri.
    
    Empeze a jugar con esa poronga, recorriéndola con mis manos, acariciándola y dándole suaves apretoncitos. Aunque era inexperto, a mí me estaba volviendo loco con cada caricia, calentándome como no lo había estado desde hacía mucho tiempo. Cuando le baje la piel para descubrir el glande, éste ya estaba húmedo de líquido preseminal. Al verlo, me miró a los ojos con lujuria, se relamió y comenzó a inclinarse.
    
    -Fabricio, me para, o lo habría hecho correr enseguida.
    
    -¿Qué pasa, Fabricio? -le pregunté.
    
    -Dejame un rato a mi.
    
    -bueno.
    
    Me desabroché los botones de la camisa, y en cuanto vio mis pesones no pudo esperar a que terminara de quitármelo  y comenzo a manosearlos. Comenzo a besar los sobacos  a lamerlos, y al final a succionarlos. Esto hizo que comenzara a ronronear, mientras le acariciaba el cuero cabelludo.
    
    -Me encanta, seba -me dijo.
    
    Entonces el, caliente como estaba, llevo una mano bajo mi boxer  y me metio un dedo en el culo. Estaba ...
    ... empapada, ardiente.
    
    -Es verdad que te encanta -me dijo. Y empezo a mover el dedo dentro mio, sin dejar a un lado mis pesones me acariciaba el interior de su estrecho culo, arqueando el dedo y moviéndolo en círculos. Yo comence a jadear con más intensidad, y el aprovechó para meter un segundo dedo. Pese a mi estrechez, los dedos entraban y salían sin ningún problema, dado a lo lubricada que estaba. Mientras me metía y sacaba los dedos, ya con más velocidad, puso el pulgar sobre donde empieza las pelotas y comenzó a estimulárlo.
    
    -Joderme -bufe , clavando las manos en la silla hergonomica que aguantaba todo.
    
    -¿Te gusta, sebas? -me pregunto, conociendo de antemano la respuesta.
    
    -Uff, claro que me gusta, Fabricio -respondí-. No pares, por favor.
    
    Seguía de buena gana notando como se acercaba al orgasmo. Yo gemía, trataba de mover las caderas al ritmo de sus dedos, me agarraba a su cabeza mientras me dedaba
    
    -¡Dale! -gritaba yo
    
    Notar como mi culo se tensaba y relajaba alrededor de sus dedos me calentó aún más si cabe. Me los metía y sacaba. En un momento cuando se paró no pude evitar llevarle a la boca los dedos que acababa de sacar de mi orto, esto la tomó por sorpresa.
    
    -¡Sebaá! -dijo riendo, pero empezó a chupar los dedos tambien-. Mmm. Creía que no me gustaría el sabor, pero está rico. Pruébalo -dijo, y me besó tomandome tan por sorpresa como yo a el hacía un momento.
    
    Fue un beso húmedo, cargado de morbo, intercambiando saliva sin pudor. Noté el gusto de su ...